19/10/2016
Es necesario, en la actualidad, re-pensar la idea de rentabilidad que el patrimonio puede ofrecer de cara a mejorar la calidad de vida de los grupos sociales que hacen uso del mismo. Conceptos como rehabilitación y adecuación no pueden verse enfrentados a ideas decimonónicas como las de intangiblidad o inalienabilidad. Los niveles de protección bajo los cuales el Ministerio de Cultura administra el patrimonio no solo están desfasados, sino, además, se encuentran desorientados de su propio cometido: preservar nuestra herencia cultural.
Hemos visto como un antiguo matadero se ha convertido en uno de los ejes de la cultura urbana madrileña o como viejos andenes de una estación de tren decimonónica sirven de escenario para un mercado...