29/05/2026
¿Tienes en tu equipo a alguien que necesita ser el centro de todo... y a otra persona que necesita que le confirmes cada paso que da?
Son dos situaciones muy distintas, pero muchas empresas las confunden. Y cuando se confunden, la respuesta que se da suele empeorar las cosas.
El ego desmedido genera conflicto visible: monopoliza reuniones, se resiste al feedback y convierte la colaboración en competencia. La ansiedad y la inseguridad, en cambio, generan un desgaste silencioso: la persona no causa problemas, pero necesita una dedicación constante de su responsable que acaba sobrecargando a quien dirige.
En este artículo explicamos cómo detectar cada perfil, qué efectos reales tienen en la empresa y qué puede hacer la dirección para gestionarlos sin agravar la situación.
Porque poner límites a quien necesita apoyo no funciona. Y dar apoyo emocional a quien necesita límites, tampoco.
👇 Aquí tienes el artículo completo:
Ego desmedido y ansiedad en el trabajo: cómo detectarlos, qué efectos tienen en el equipo y qué herramientas tiene la dirección.