21/06/2021
Esta madrugada, a muchos cientos (miles) de usuarios de FB nos aparecía una extraña y atípica publicación de D. Javier Leon de la Riva.
En ella, aparentemente, nos participaba de otra noticia con origen en D. Amancio Ortega, el cual había invertido unas cantidades en una desconocida página, las cuales se habían multiplicado como los panes y los peces de las Sagradas Escrituras.
Lo que era a todas luces una estafa, fuera por completo del conocimiento de D. Javier, me permito ahora con su permiso compartirla con todos vosotros. Tenemos la obligación de estar alerta y poner las cosas complicadas a los delincuentes.
El modus-operandi, el habitual: se hacían con la cuenta de FB de D. Javier, una persona interesante para los delincuentes en cantidad y en calidad. En cantidad, porque tiene cerca de 5.000 amigos a los que los malos pueden llegar. En calidad, porque es una cuenta de prestigio, es una persona seria y respetada. Un cóctel perfecto para los delincuentes.
La táctica de los delincuentes sortea las limitaciones de FB, que impide etiquetar a más de 100 personas en una publicación. Los malos, generaron decenas de publicaciones, agrupando amigos de D. Javier de 100 en 100 (algo menos, para no levantar sospechas).
Quien primero se dio cuenta de la operativa fue el mismo FB, que detectó una actividad completamente inusual en la cuenta fidedigna, avisando al titular.
Algunos de los amigos de D. Javier se sorprendían, otros directamente sospechaban de una estafa y cuenta comprometida.
Desde InLine Sistemas, nos pusimos inmediatamente a disposición de D. Javier para ayudarle, y desde aquí le agradecemos profundamente la rápida respuesta y confianza que depositó en nuestro trabajo.
Una organizada batería de acciones reactivas y proactivas han dado al traste con el engaño de los malos. Fundamentalmente, repetimos una vez más, tenemos que ser conscientes de que nuestra identidad digital sólo se sustenta con nuestra contraseña. Tan robusta sea nuestra contraseña, tan robusta será nuestra identidad..
Y un último consejo: contraseñas distintas para servicios distintos. Como le explicábamos a D. Javier, a nadie se nos ocurriría en el mundo real tener una única llave para todo. Si perdemos o nos roban la llave, los malos tendrán acceso a todos nuestros activos. Si la llave sólo abre un activo, el resto estarán a salvo.
Para terminar, quiero manifestar mi agradecimiento a D. Javier, el cual no ha dudado un solo instante en permitirnos difundir este incidente para concienciar a todos los usuarios digitales que nos leen.