02/03/2026
A colación de los 100 días de parálisis
El pasado viernes, el grupo ASBA emitía una nota de prensa bajo el título “100 días de parálisis”. En ella se exponía, con meridiana claridad, la preocupación por el devenir de nuestro municipio y por lo que será de él durante el tiempo que resta hasta las próximas elecciones municipales.
Una nota que da en la llaga, como demuestra la rápida aparición de artículos en determinados medios anónimos y perfiles afines que buscan enmascarar la realidad, lanzando acusaciones infundadas, mensajes populistas y cantos de sirena. Nada nuevo respecto a lo vivido en los últimos años. Nos referimos, claro está, a perfiles en Facebook como Valsequillo Paisaje de nuestro “amigo” Eduardito y compañía o Aclarando Valsequillo, de nuestro “expresidente” de chaqueta cambiante, Antoñito. A ellos se suman el nuevo portal informativo con sede en ASAVA, Valsequillo Digital, también de Antoñito y compañía y el omnipresente El Naciente. Todos ellos ponen el foco en la supuesta excelencia del nuevo gobierno, nacido de un pacto que, a juicio de muchos, traicionó la decisión expresada en las urnas.
Lo que se percibe en todos estos espacios es un cambio de discurso ante la evidente falta de resultados del nuevo gobierno. Si antes el mensaje era “hay que echarlos porque nosotros somos los salvadores de los grandes proyectos de Valsequillo”, ahora se ha pasado a la excusa permanente y a seguir culpando a los anteriores de todo. ¿No tenían ustedes las soluciones?
Ante un panorama que, lamentablemente, amenaza con prolongarse en los próximos meses, se cambia de estrategia y se pretende presentar como grandes logros lo que debería ser una gestión básica: coordinar fenómenos meteorológicos u organizar eventos. Durante muchos años se ha trabajado para convertir a Valsequillo en un referente, en un punto de encuentro con distintivos únicos como la Feria de la Fresa, la Ruta del Almendrero, la Noche Mágica o la Suelta del Perro Ma***to, entre muchos otros. El objetivo de este nuevo gobierno parece ser, como vulgarmente se dice, “ensuciar” todo ese trabajo para presentarse después como salvadores de lo ya conseguido con ASBA.
Además, tampoco ha faltado la apropiación de proyectos que ya estaban en marcha. Ejemplos de ello son las actuaciones en el Colmenar Bajo, el proyecto “Promoción del Ecoturismo, el Turismo Activo y el Deporte” con la inauguración de la Casa del Senderista, la adquisición del Cuartel del Colmenar o la labor realizada para poder entregar las subvenciones a clubes y colectivos. Todo ello se presenta ahora como fruto exclusivo de su gestión, cuando en realidad formaba parte de un proyecto y un plan de actuación impulsado por ASBA durante los últimos 14 años, en marcha y dando resultados para el municipio.
En definitiva, este breve análisis deja al descubierto el discurso que se pretende instalar: un gobierno que, ante las dificultades, intenta vender como éxito lo que apenas alcanza lo mínimo exigible.
Un barco sin rumbo y que hace aguas por todo su casco.