intensificación agrícola, clima, usos de suelo), conocer cómo afectan diferentes agentes de cambio en el funcionamiento de los sistemas productivos se hace cada vez más imperante. Es básico por tanto analizar cómo estos cambios afectan a la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que ésta provee. El cultivo de la viña, y todo el sector vitivinícola asociado, es uno de los sistemas de explotaci
ón agrícolas más antiguos en la región Mediterránea. Este sistema lleva asociada una interacción muy estrecha y antigua entre el manejo humano y el ambiente natural circundante, con una alta carga de interés social, económico y ambiental. BACO pretende, desde un enfoque innovador y multidisciplinar, evaluar el papel del clima, paisaje y manejo sobre la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados a viñedos. Dentro de este marco de trabajo, se proponen los siguientes objetivos: i) caracterizar el paisaje, ambiente, clima y tipo de manejo de las principales explotaciones de vid; ii) evaluar la influencia del paisaje, ambiente y manejo en la biodiversidad asociada a los viñedos y iii) estimar los servicios ecosistémicos que esta diversidad aporta, así como su valor económico asociado. Se usarán como sistema-modelo viñedos en Andalucía, en tres escalas espaciales de resolución: a) Regional, considerando todos los viñedos y sistemas de manejo (convencional/ ecológico; variedades de uva) presentes en Andalucía; b) Finca, situadas en un gradiente altitudinal (proxi de Tª) y de paisaje (usos del suelo), en las que se realizarán medidas de biodiversidad, servicios ecosistémicos, productividad, funcionalidad y sostenibilidad del viñedo frente a cambio global y c) Cepa, en las que se tomarán muestras de suelo, sarmientos, hojas, raíces, estado fisiológico, afectación por plagas, productividad y calidad. Los resultados permitirán, 1) mejorar las predicciones y tomas de decisiones de gestión; 2) generar documentos técnicos de transferencia identificando las prácticas de manejo y uso agrícola más sostenibles que optimicen la conservación de los recursos naturales y los beneficios socioeconómicos y 3) el desarrollo de herramientas que permitan predecir efectos futuros derivados de cambio climático y de usos de suelo, así como su interacción y sus efectos sobre la biodiversidad, servicios ecosistémicos asociados y capacidad de resiliencia. Por ello, se espera que BACO tenga una gran aceptación, no sólo en la comunidad científica internacional, sino también en transferencia al sector vitivinícola a nivel local, nacional e internacional.