28/08/2026
Hay una pregunta que aparece con frecuencia cuando los peques empiezan a crecer:
"¿No será ya demasiado mayor para dormir la siesta?"
Y la realidad es que no existe una edad exacta para dejarla.
La necesidad de dormir durante el día disminuye conforme el cerebro madura y aumenta la capacidad para mantenerse despierto durante más tiempo. Sin embargo, este proceso no ocurre al mismo ritmo en todos los niños.
De forma orientativa, la última siesta suele desaparecer entre los 3 y los 5 años, aunque algunos niños dejan de necesitarla antes y otros continúan beneficiándose de ella durante más tiempo.
Lo importante no es cumplir una edad concreta, sino observar cómo se distribuye el sueño a lo largo de las 24 horas.
Si un niño rechaza sistemáticamente la siesta, tarda mucho en dormirse durante el día o esa siesta retrasa de forma habitual la hora de acostarse, puede ser una señal de que sus necesidades están cambiando.
Pero también conviene recordar que retirar la siesta antes de tiempo puede favorecer el sobrecansancio, haciendo que llegue al final del día más irritable o que, incluso, le cueste más conciliar el sueño por la noche.
Por eso, antes de eliminarla, merece la pena hacerse una pregunta:
¿Mi peque realmente ya no la necesita… o simplemente está viviendo una etapa de cambios?
💛 En sueño infantil, las decisiones funcionan mejor cuando se basan en las necesidades del niño y no en una edad marcada en el calendario.
💬 ¿Tu peque sigue haciendo siesta? ¿A qué edad la dejó o está empezando a rechazarla?