08/09/2026
SERGIO LÓPEZ CASTRO TERAPIA FILOSÓFICA
CUID-ARTE SÉNIOR
El arte de cuidarte y cuidar para una plenitud con sentido
18.19.20 de septiembre
Casa de Espiritualidad "Santos Ángeles" - Zaragoza
📌 No siempre el envejecimiento, con su posible dosis de soledad, se sabe vivir como una realidad a la que poder dotar de sentido. Deseos y miedos, muchas veces sobredimensionados, en nada ayudan, por imposibles los primeros, por paralizantes los segundos.
Así mismo, nuestro estilo de vida -signado por la productividad y el entretenimiento- sigue sin saber muy bien qué hacer con el sector poblacional jubilado, en general, menos activo y proclive al aburrimiento. De ahí las viejas prácticas de desatención o relegación o la más actual de distracción.
📌 Que hoy podamos vivir más, exige identificar y gestionar el n**o de crisis vinculado con el hacernos mayores. Habrá que destejer y retejer el hilo interior de nuestras emociones y creencias, pero también los hilos de lo relacional y del futuro que aún nos queda. Solo así podremos ser dueños de la propia edad; sin ceder porque sí, tanto a las limitaciones personales como a las sociales.
- Ante envejecimiento, en lugar de frustrarnos por lo que ya no tenemos, tendríamos que darnos un aprobado por lo vivido y logrado. ¡¿No todo será malo en nuestras vidas…?!
- Ante el deterioro y el rechazo a la posible o real dependencia, integrarla. Dejarnos cuidar, pero sin renunciar a tomar decisiones sobre nuestro propio cuidado.
-Ante el final, el miedo y la desesperanza, intentar responder a las preguntas importantes de la vida y enfrentar el hecho de la finitud, del desenlace.
📌 Deseos y miedos, en general no reconocidos, nos dan una común clave de lectura para lo que son la vejez, la soledad no deseada y en muchos casos, hasta la salud mental. Por eso, a partir de dicha clave, gerontológicamente deberíamos plantearnos y nutrir una filosofía de los cuidados integral e integradora, capaz de sumar el cuidar, el ser cuidado y el autocuidado.
Afirmamos lo anterior porque los cuidados son una realidad de ida y vuelta; aglutinan lo material y lo psíquico, lo relacional y lo decisional con todas y cada una de sus repercusiones interiores. Pero también deberían integrar el sentido y el fundamento de la propia vida: ¿qué quiero hacer con ella y por qué? ¿Desde dónde y con qué actitud? Lo ganado a la biología no puede quedar al margen del sentido.
📣 Por eso necesitamos que los cuidados, desde la prevención a la atención de corta y larga duración, atiendan esos otros aspectos en los que tradicionalmente lo social y sanitario no han hecho foco. Cuestiones como la autoestima, el sentido impreso a la vida, o aquello que eventualmente la sostiene, tendrían que pasar a ser parte de esas otras dimensiones a cuidar. Por dignidad humana, por derecho, nos corresponden.
📣 Tres desafíos se abren ante nosotros. Queda mucho aún por repensar, madurar y encaminar.
- Situar la vejez, el envejecimiento y a los mayores en el contexto de la vida individual y social hoy.
- Situar a la vejez, el envejecimiento y a los mayores en el marco de la dignidad humana y un adecuado sentido de la vida.
- Integrar, resolver el miedo al mañana, a la muerte ajena y propia.
💓 Estamos ante una necesidad y oportunidad únicas, la de favorecer un cambio vital y cultural de cuidado. Paradójicamente se trata de cambiar, ahondándolos en su alcance y sentido, lo que hasta ahora más nos ha humanizado: el cuidar y el cuidarnos.