23/07/2020
23.07 día del psicólogo. Después de varios años de ejercer como psicóloga he llegado a varias conclusiones: es un privilegio y estoy eternamente agradecida de poder trabajar en lo que amo. Cada nueva persona que se sienta en ese sillón verde frente a mi representa un nuevo reto, un mundo por descubrir y mucho que aprender. Mis más grandes maestros han sido mis pacientes más pequeñitos siempre tan genuinos y curiosos. Mi corazón explota de felicidad cada vez que llega esa cita después de mucho esfuerzo, de lágrimas, de un sin fin de emociones en que la persona se vuelve un poco más consciente de cómo el proceso los ha transformado. Cada persona florece en su tiempo y con sus propias herramientas. Ir a terapia no es fácil y pedir ayuda está bien. Pero más que nada, cada cita me transforma a mi, hace evidente mis propias fortalezas y debilidades, me hacen más humana y un poco menos complicada. Así que, ¡gracias a cada una de las personas que ha confiado en mi y me permiten navegar en algo tan propio como lo es su mundo interior!