21/09/2026
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Una cámara no “guarda” lo que vemos. Primero tiene que transformar luz en geometría, después en energía y, finalmente, en números.
Antes de llegar al sensor, los rayos atraviesan un sistema de lentes que intenta hacer converger la luz de cada punto de la escena sobre un punto correspondiente del plano de imagen. En una cámara real el objetivo contiene varios elementos ópticos porque una sola lente sería incapaz de corregir adecuadamente aberraciones, distorsiones y dispersión cromática.
El diafragma introduce otra decisión física. Su número f relaciona la distancia focal con la pupila de entrada: pasar de f/2.8 a f/4 reduce aproximadamente a la mitad la exposición producida por la apertura si todo lo demás permanece constante. Pero cerrarlo también modifica la profundidad de campo. Parece una ganancia gratuita de nitidez hasta que aparece otro límite: la difracción. Una abertura cada vez menor produce un patrón de Airy cada vez mayor, de modo que ningún objetivo puede concentrar la luz en un punto matemáticamente perfecto.
Y todavía falta convertir esa imagen óptica en datos.
El sensor divide el plano focal en millones de posiciones de muestreo. Su paso de píxel impone una frecuencia de Nyquist, mientras la óptica, la difracción, el patrón de filtros de color y el procesamiento determinan cuánto detalle puede reconstruirse realmente. Por eso más megapíxeles no significan automáticamente más detalle: el sensor solo puede registrar la información que el sistema óptico consigue entregarle.
Las matemáticas de esta lámina permiten volver a mirar la cámara explotada: desde el primer rayo que entra por el objetivo hasta la retícula que finalmente convierte la luz en información.
Nota editorial: las ecuaciones mostradas son modelos divulgativos de fenómenos ópticos y de muestreo. Su aplicación rigurosa exige considerar lentes de múltiples elementos, aberraciones, transmisión, geometría real de pupilas, criterios de círculo de confusión, respuesta del sensor, filtros de color y métodos de procesamiento que estas formulaciones simplificadas no representan por completo. El exploded view de la Canon EOS Rebel T7 es una representación visual con fines explicativos: la disposición, separación, escala o apariencia de algunos componentes puede estar simplificada y no debe interpretarse como un despiece técnico exacto del fabricante.