20/02/2026
Hoy despedimos con profundo dolor a Manuel De Aguirre, amigo entrañable, mentor generoso y colega admirable; acompañamos en oración a su amada esposa María Eugenia de Aguirre y a toda su familia, confiando en que Dios les concederá consuelo, luz y fortaleza, y que su legado de integridad y bondad permanecerá siempre entre nosotros.
Oramos para que DIOS los fortalezca en estos momentos de separación y afiance la certeza de que gozamos hoy de la gloria de DIOS.
ORACIÓN
No lloren si me aman. Si conocieran el don de DIOS y lo que es el cielo.
Si pudieran oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos.
Si pudieran ver con sus ojos los horizontes, los campos eternos y los senderos que atravieso.
Si por un instante pudieran contemplar como yo, la belleza ante la cual todas las otras bellezas palidecen.
Créanme, cuando la muerte venga a romper sus ligaduras como ha roto las que a mi me encadenaban, y cuando un día que DIOS ha fijado y conoce, su alma venga a este cielo en que los ha precedido la mía,
ese día volverán a ver a aquel que los amaba y que siempre los
ama y encontrarán su corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverán a verme, pero transfigurado y feliz,
no ya esperando la muerte, sino avanzando
con ustedes por los senderos nuevos de la luz
y de la vida, bebiendo con embriaguez a los
pies de DIOS, un néctar del cual nadie se
saciará jamás.
Enjuguen sus lágrimas y no lloren si me aman.
San Agustín
Sabiduría 4:7...
El hombre, aunque muera antes de tiempo tendrá descanso, pues la vejez que merece respeto, no es la que dura mucho tiempo.
Ni se mide por el número de años.
La prudencia vale tanto como las canas, y una vida intachable, es como una edad avanzada.
El bueno agrado a DIOS, y DIOS lo amo; vivía entre pecadores, y DIOS se lo llevó; lo arrebató para que el mal no pervirtiera su alma, pues, como un hechizo, la maldad oscurece el bien y el vértigo de la pasión pervierte al espíritu inocente.
El consiguió en poco tiempo la perfección que se logra en muchos años.
Como su alma era agradable a DIOS, DIOS se apresuró a sacarlo de la maldad.
Eclesiastés 3:1...
Todo tiene su momento, y cada cosa tu tiempo bajo el cielo:
Su tiempo el nacer, y su tiempo el morir;
su tiempo el plantar, y su tiempo el arrancar lo plantado.
Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar;
su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar.
Su tiempo el llorar, y su tiempo el reír;
Silvia del Águila, Asesoría Integral y equipo.