23/09/2025
supongo que sabes mas amplia la historia
LA EXPROPIACIÓN FORZOSA A LA COLONIA ALEMANA DE GUATEMALA EN 1943
En 1,863 llega procedente del oriente de Guatemala, el primer ciudadano alemán, quien en calidad de nuevo vecino inició la construcción de un imperio en la pujante ciudad de Cobán.
Los alemanes llegaron a monopolizar el comercio de tiendas por mayor, pero también lo hicieron, y en mayor grado, en sus fincas, dispersas en casi toda la región de Alta Verapaz: pagaban a los trabajadores con monedas que eran acuñadas por cada propietario.
La presencia alemana llegó a tener en Alta Verapaz tanta importancia que se ubicó en Cobán un consulado y club alemán y además llegaron a construir en la zona del Polochic la línea de ferrocarril llamada de la Verapaz, entre Panzós y Pancajché.
Varios alemanes empezaron a tener fincas de café después de trabajar con otros de sus conciudadanos. Algunos llegaron a tener varias fincas y en cada una laboraban hasta 300 trabajadores.
Sin embargo, con la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) empezó el fin de esta colonia europea: Estados Unidos pidió la salida de todos los alemanes de Guatemala. Pese a que el presidente Jorge Ubico era simpatizante de la Alemania, no pudo resistir a las presiones estadounidenses, por lo que se dio la intervención y expropiación de los bienes, así como la repatriación de éstos ciudadanos.
El 22 de octubre de 1943 se dio la expropiación forzosa del Ferrocarril Verapaz y agencias del Norte Limitada, con todos sus bienes muebles e inmuebles, líneas, vehículos, instalaciones y depósitos. La causa: necesidad y utilidad pública que con base en el catastro levantado en 1943 que facilitaba tener un control más exacto de las fincas de café del país, se permitían las medidas confiscatorias contra los alemanes en base a lo cual el Gobierno emitió el decreto No. 3115, el 22 de junio de 1944, que estipulaba la “expropiación y nacionalización” de todas las fincas de café de los alemanes, bonos, acciones y participaciones que tuvieran en algunas de las fincas expropiadas.
Muchos fueron llevados a campos de guerra. Hans Droege cuenta que a su papá, Hugo Droege, lo trasladaron a Texas, Estados Unidos, para después intercambiarlo como prisionero de guerra pese a que era civil.
Miguel Yat Caal repara maquinaria alemana antigua en la finca Chimax, que fue propiedad de los Saper, aún recuerda cómo fueron sacados los integrantes de esa familia germana que llevaron el segundo automóvil que hubo en Cobán. “Una noche vinieron a capturarlos para llevarlos al presidio. Ante mí se fueron los alemanes, ellos no se llevaron nada, todo lo dejaron, y ya nunca más volvieron”, cuenta.
Hoy, a sus 78 años, dice que la disciplina, puntualidad y honradez que caracterizaban a los alemanes hacían producir las fincas de café. Después de la intervención fueron decayendo hasta que muchas dejaron de producir. Posteriormente, la mayoría de las propiedades pasó a ser trabajada por cooperativas. Al caminar hoy por las veredas de alguna finca, entre bosque y cafetales es posible imaginar aquella época de colonos a caballo y cargamentos de café a lomo de mula.
Para algunos analistas la expropiación de los alemanes trajo consigo el final de años de explotación indígena en la región y para otros analistas, con este ejercicio político a favor nuevamente de los intereses americanos, se dio un duro golpe al crecimiento económico del país en diferentes regiones productoras de café, principalmente.
Extracto de cobaneroxport.blogspot.com. Foto de europaenguatemala.blogspot.com “Francis Charles Sarg Primer vicecónsul del imperio Alemán en Alta Verapaz en 1879”