06/12/2021
Hablemos de una de las especies de patos residentes, endémico de nuestro país, el Pato Mexicano.
De las 6 especies de patos residentes mexicanos, es la única que se distribuye en los humedales interiores del Altiplano Mexicano (Estado de México, Tlaxcala, Puebla, Ciudad de México, Guanajuato, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Jalisco, Chihuahua, Durango y en Estados Unidos, en Arizona y Nuevo México). En los últimos años se ha adaptado muy bien a las costas de Sonora, particularmente en los distritos agrícolas.
Ambos sexos de esta especie son similares a una hembra de pato de collar, incluso existe una discusión de si es una especie diferente o una subespecie del pato de collar, diferenciada de las poblaciones del norte por una coloración más oscura.
Es un pato de superficie, suele encontrársele en parejas o pequeñas parvadas. Se alimenta de vegetación acuática y tubérculos, así como de granos y semillas que obtiene en cultivos de maíz, trigo, arroz y garbanzo. Suele anidar en zonas de humedales, entre plantas acuáticas, poniendo de 1 a 9 huevos.
El pato mexicano se encuentra enlistado en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 como especie amenazada. En las últimas dos décadas se ha observado una reducción de la población en la región del Altiplano Central donde históricamente existían las mayores concentraciones de la especie. Ejemplo de ello, son el lago de Chapala en Jalisco y las Ciénegas del Lerma en el Estado de México. En tanto, en la región del Altiplano Norte se ha observado que la población ha aumentado, asociado con el desarrollo agrícola de la región que ha provisto de hábitat alternativo y alimento para la especie.
Encuentra más información sobre el pato mexicano y estudios genéticos que podrían ayudar a su conservación en este boletín de Mundo DUMAC:https://dumac.org/wp-content/uploads/2020/11/MDUMAC-Noviembre-Diciembre-2012.pdf