13/07/2026
Una sorpresa inesperada: Milos, Peljesac, croacia cata de vinos. Varietal Plavac Mali
La cata nos revela una identidad territorial contundente: Península de Peljesac es un paisaje que se bebe. Sus vinos expresan una combinación única de piedra caliza, sol extremo, brisa salina y tradición enológica profunda. Desde los blancos tensos y minerales hasta los Plavac Mali de crianza larga, todos comparten una línea sensorial marcada por la salinidad, la fruta negra madura, la estructura firme y una mineralidad que recuerda un beso en la roca con sabor cueva húmeda.
Los vinos jóvenes muestran frescura, acidez y notas de hierbas mediterráneas; los vinos de media crianza aportan complejidad, fruta concentrada y taninos pulidos; y los vinos viejos, como Stagnum 2016 y 2009, alcanzan una dimensión profunda, con terciarios de cuero, tabaco, cacao, fruta pasa y una persistencia salina que define el carácter del Adriático.
La referencia geo‑sensorial de la península es clara: vinos intensos, honestos, de identidad salvaje y elegante, donde la uva Plavac Mali actúa como un traductor perfecto del territorio. Milos no maquilla el vino: lo deja hablar. Y lo que dice es que Peljesac es un lugar de fuerza, de piedra, de mar y de tradición. Un territorio que imprime carácter, longevidad y autenticidad en cada copa. Viñas viejas, cosecha manual, complejo sistema de vaso unidireccional, viñedo orgánico. Un Rosado, blanco con un color dorado vijeo, de fruta estrujada y reposada en acero, cero barrica. Los tintos de cosechas jóvenes a viejas una diferencia enorme de un 2016 a un 2009 el cuero, chocolate los aromas el color todo un cambio por el paso del tiempo.....