06/01/2026
Hoy muchos niños despertaron con regalos.
Y pensé en algo que no siempre decimos en voz alta: esto también es un privilegio.
En nuestra niñez esperabamos a los Reyes Magos con una emoción enorme.
Ellos traían los regalos grandes, los que se soñaban durante meses.
Hoy hagamos conciencia desde otro lugar, de que:
No todos los niños despiertan así.
No todas las mesas tienen pan.
No todas las casas tienen calma.
La alegría que se siente al ver un niño feliz, es la misma que buscamos provocar cuando un cliente sonríe, cuando un garrafon llega a la casa como debe, cuando un miembro del staff se siente valorado, cuando el departamento de producción y ventas trabaja con orgullo.
Tener la posibilidad de dar no es solo suerte, es Responsabilidad.
Ojalá nunca normalicemos lo que para muchos sigue siendo un sueño.
Y ojalá sepamos agradecerlo haciendo las cosas bien, todos los días.
¡Feliz día de Reyes!