30/05/2025
En las laderas del Eje Cafetero, donde durante décadas predominó el café, el cacao empieza a ganar terreno. Afectados por el aumento de temperaturas, el avance de plagas y la volatilidad de los precios, pequeños productores están reemplazando cafetales por cultivos de cacao, una especie más resiliente y, en este momento, más rentable, según un reportaje de Mongabay.
“Antes, se consideraba que quien quisiera cultivar cacao a 1200 o 1500 metros estaba loco. Hoy, con el cambio climático redefiniendo los paisajes agrícolas, estas altitudes podrían volverse óptimas para este cultivo”, afirma Orlando Quintero Gonzales, agrónomo de la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao). Mientras el café busca refugio en zonas más altas, el cacao se expande por las tierras que deja atrás. Productores como Claudia Giraldo han reemplazado casi por completo sus cultivos de café: “Lo cambiamos porque el cacao es más fácil de manejar”.
El cambio no es solo climático, también es económico. En 2024, el precio del cacao alcanzó los 12.900 dólares por tonelada, un aumento del 180 % respecto al año anterior, impulsado por el descenso de la producción en Costa de Marfil y Ghana, los principales productores mundiales. Ese mismo año, Colombia batió su récord nacional con 73 mil toneladas producidas.
Originario de la Amazonía, el cacao está mejor adaptado a las nuevas condiciones climáticas. Su raíz profunda lo hace más resistente a sequías y su sistema agroforestal (que significa que se puede sembrar junto a árboles nativos y proteger el suelo, regular la temperatura y humedad) favorece la biodiversidad.
A diferencia del café, que sufre de estrés por calor y exige fumigaciones constantes, el cacao depende de polinizadores naturales como la diminuta mosca Forcipomyia, lo que limita el uso de pesticidas.
El alza de precios ha llevado a algunos productores a expandir plantaciones sin planificación agronómica adecuada.