08/04/2021
Todos sabemos que la televisión no siempre refleja la realidad, pero a veces un programa de ficción te puede enseñar algunas verdades. Nos pusimos a recordar la famosa comedia “Friends” para descubrir qué lecciones empresariales podrían ser útiles para todo emprendedor.
1. Sueña en grande. Los seis amigos tenían metas personales. Joey deseaba ser un gran actor y Mónica quería tener su propio restaurante y ser la mejor chef. Pasó cierto tiempo antes de que estas metas se volvieran realidad, pero lo importante es que no se rindieron. Si estás pensando en iniciar un negocio ¡hazlo!, pero asegúrate de apuntar alto.
2. Habrá contratiempos, no te rindas. A Rachel le encantaba el mundo de la moda, pero tuvo que fracasar en algunas entrevistas y estar estancada en un trabajo como mesera antes de conseguir su trabajo soñado en Ralph Lauren. Hay contratiempos en todas las carreras pero si te esfuerzas llegarás a donde quieras.
3. Nunca finjas un acento (es decir, sé tú mismo). ¿Recuerdas cuando Ross estaba tan nervioso antes de dar su primera clase que accidentalmente habló con un acento británico? Después, cuando reveló que el acento no era real, estuvo en una situación incómoda y se disculpó con un cuarto lleno de estudiantes aburridos y confundidos rogándoles que le dieran una segunda oportunidad. No todos entenderán tu visión y apreciarán lo que tienes que ofrecer, pero no necesitas que todos lo hagan, sólo los indicados. Sé auténtico, los clientes lo apreciarán.
4. Separa tu vida personal y laboral. Rachel describía a Tag como “tan guapo que quiero llorar”, tanto que no le importó que no fuera el mejor candidato para el trabajo y lo contrató como su asistente. Como era de esperar, la elección realmente no funcionó, dentro y fuera de su oficina. Mezclar los negocios con el placer no hace nada más que lastimar la empresa.
5. Recuerda, hay una vida fuera de tu oficina. El trabajo no es tu vida completa. Los personajes en el programa tenían trabajos y problemas que eran importantes para la historia, pero lo que la audiencia veía casi siempre era lo que pasaba fuera de su día laboral. Piensa, ¿qué disfrutabas más, ver a Phoebe dándole un masaje a un cliente o escuchar sus canciones en Central Perk? No porque tu trabajo sea importante quiere decir que deba ser el centro de tu vida. Es difícil para los emprendedores recordar esto, pero inténtalo.
6. Nunca es demasiado tarde para un nuevo comienzo. Cuando Chandler decidió cambiar de trabajo y enfrentarse a sus miedos, era el hombre más grande de un grupo de pasantes para una agencia de publicidad. Estaba comenzado de nuevo cuando la mayoría de su competencia estaba apenas iniciando, pero al final consiguió el puesto. Toma mucho valor hacer lo que de verdad quieres, especialmente cuando eso quiere decir dejar un trabajo estable o regresar a la escuela después de muchos años. Si la idea que tuviste para tu negocio no funcionó cambia de dirección.
7. El café también ayuda. Se puede decir que el grupo pasaba mucho tiempo en ese sillón de la cafetería, pero también hay que tomar en cuenta que sabían cómo funcionaban las cosas.
El café es imperativo en la caja de herramientas de un emprendedor. La bebida ayuda a incrementar nuestro enfoque, pero es más que eso. Muchos eventos de networking se hacen con una taza de café y así es como se logran los tratos de negocios. No todos tienen las habilidades (o el tiempo y dinero) para jugar golf, pero muchos pueden sentarse 20 minutos para tomarse un café o té.