20/05/2026
𝗕𝗮’𝗮𝘅 𝘂 𝗸𝗮’𝗮𝗷 𝗸𝗮𝗮𝗯 𝘄𝗮𝘆 𝘆𝗼́𝗼𝗸’𝗼𝗹𝗸𝗮𝗮𝗯𝗲’. 𝗘𝗹 ❞𝘀𝗲𝗿❞ 𝘆 ❞𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿❞ 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝗯𝗲𝗷𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗺𝘂𝗻𝗱𝗼
Desde el año 2017, cada 𝟮𝟬 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 se lleva a cabo una celebración conocida como el 𝗗𝗶́𝗮 𝗠𝘂𝗻𝗱𝗶𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗔𝗯𝗲𝗷𝗮𝘀 . Esta fecha fue proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de generar más conciencia sobre el papel crucial que realiza la abeja, como uno de los principales polinizadores en todo el planeta, cuya labor es de suma importancia para la preservación de la rica biodiversidad, así como para asegurar la alimentación y salud de muchísimos seres vivos, incluido el hombre.
En lengua maya peninsular se le conoce con el nombre genérico de 𝒌𝒂𝒂𝒃, que podría significar “abeja” y “miel”; dependiendo de la situación comunicativa, es posible hacer referencia al insecto, así como a la sustancia dulce y viscosa que produce.
Resulta muy interesante que, en ese mismo idioma, por 𝒚𝒐́𝒐𝒌’𝒐𝒍𝒌𝒂𝒂𝒃 se entiende como el “mundo”, “planeta” o “la superficie terrestre”; literalmente, el término yóok’olkaab quiere decir “sobre la abeja” o “sobre la miel”.
¡En ese sentido, yóok’olkaab viene siendo una construcción léxica con un trasfondo pragmático, metafórico y simbólico, situaciones contextuales que dan muestra de un alto grado de pensamiento basado en la vitalidad de una filosofía y cosmovisión maya que todavía perduran en pleno siglo XXI!
La abeja, criatura pequeña, sensible y compleja, cuya capacidad visual y olfativa está muy desarrollada, con su calor corporal madura o cuece durante las noches aquella sustancia que traslada en un ir y venir continuo desde el cuerpo vivo de las plantas hasta las colmenas. Sin importar su tamaño y con su valiosa carga, muchas veces, vuela y vuela grandes distancias, librando un sinfín de peligros con tal de obtener su elemental alimento, que de alguna manera comparte con el ser humano.
Ella siempre trabaja cuando las condiciones climáticas y la buena salud de los montes lo permitan. Gracias a su trabajo de polinización, la seguridad alimentaria está prácticamente garantizada, además de que la riqueza de la biodiversidad permite que las plantas se reproduzcan y sobrevivan. Además, el impacto económico y social que genera la apicultura, promueve la creación de empleos, además de proveer productos como la miel, la cera y el propóleo.
Existen muchas variedades de abejas con aguijón, pero también hay otras especies que no cuentan con ello para atacar o defenderse, como es el caso de la inofensiva abeja melipona (Melipona beecheii) de la península yucateca. En maayat’aan se le conoce como 𝒌𝒐’𝒐𝒍𝒆𝒍 𝒌𝒂𝒂𝒃 (señora abeja) o 𝒙𝒖𝒏𝒂́𝒂𝒏 𝒌𝒂𝒂𝒃 (dama abeja), aunque también cuenta con la denominación de “abeja sagrada maya” por las propiedades curativas (dolencias, quemaduras, heridas, problemas respiratorios y digestivos) que tiene la miel que produce.
Además de la xunáan kaab, existen en muchas regiones mayas otras abejas nativas sin aguijón que pertenecen al grupo de los meliponinos, como lo son el sak xiik’, el jbóol, el xk’áantsaak, el ta’ kaab, entre otras especies más.
Se tiene información que durante la época prehispánica se realizaba en honor de la xunáan kaab varias ceremonias al año, tal como todavía suele suceder en Yalcobá, Valladolid, Yucatán, y en otras comunidades mayas de la actualidad. Asimismo, es muy interesante saber que las abejas nativas y su miel fueron objeto de pago tributario, tanto antes como después de la llegada de los españoles a tierras mayas peninsulares.
Esta celebración del 𝟮𝟬 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 es un espacio que se crea para visibilizar la importancia de la abeja a nivel mundial, así como para informar de la severa crisis que hoy en día enfrentan debido al uso no controlado de pesticidas y herbicidas, a la destrucción de su milenario hábitat y pérdida de plantas nativas, al cambio climático, a las prácticas agrícolas intensivas, entre otros factores.
Hay muchas razones suficientes para declarar como urgente su protección y conservación. Además, es importante conocer las acciones y los protocolos de emergencia aplicables en cada comunidad, con la finalidad de no concebir a la abeja como un peligro.
La Zona Arqueológica de Chichén Itzá hace un gran RECONOCIEMENTO a 𝗝𝗼𝘀𝗶́𝗮𝘀 𝗨𝗰𝗮́𝗻 𝗖𝗮𝗵𝘂𝗺 (Yokdzonot, Yaxcabá) y a 𝗠𝗮𝗿𝘁𝗶́𝗻 𝗣𝗲𝗰𝗵 𝗣𝗲𝗰𝗵 (Xkalakdzonot, Chankom) por compartir en días pasados su valiosa experiencia sobre el trabajo de la apicultura que hoy en día llevan a cabo en sus comunidades, quienes son grandes conocedores de la flora y fauna local, de las condiciones climáticas de la región y de los procesos de atención hacia este importante insecto.
¡Si te das cuenta que unas elegantes abejas siempre visitan tu jardín, coloca un recipiente poco profundo con agua limpia, como una forma de ayudarlas en su incansable labor por el bien de todos!