27/05/2022
Cuando pensamos en los sonidos que emiten los chimpancés acude a nuestra mente una sucesión de chillidos, gruñidos y jadeos que pueden revelar el estado del excitación del animal, pero poco más. Sin embargo, un nuevo trabajo publicado esta semana en la revista Communications Biology sugiere que tal vez no se trate de meros sonidos desordenados, sino que la sucesión de estos ruidos en determinado orden quizá tenga algún tipo de significado.
Los resultados obtenidos por Cédric Girard-Buttoz y su equipo les llevan a concluir que los chimpancés combinan llamadas vocales en secuencias ordenadas y especulan con que la combinación de secuencias vocales podría potencialmente transmitir una gama de significados considerablemente más amplia de lo que es posible con llamadas individuales por sí solas.
Para el estudio, los autores analizaron 4.862 vocalizaciones producidas por 46 chimpancés adultos salvajes del Parque Nacional Taï, Costa de Marfil. Identificaron 12 vocalizaciones diferentes, incluidos gruñidos, gritos, rugidos y «hoos», que los chimpancés combinaron en un total de 390 secuencias vocales únicas.
Los investigadores encontraron que las secuencias vocales se organizaron en una estructura jerárquica, en la que las unidades individuales se incrustaron en secuencias de dos unidades, que a su vez se incrustaron en secuencias de tres unidades. Así, una secuencia vocal podría consistir en un grito, seguido de un gruñido, un rugido y otro grito.