08/10/2026
ORGULLOSOS DE NUESTRAS TRADICIONES. ORGULLOSOS DE SER GALLEROS.
El gallo es mucho más que un ave dentro de un palenque.
Es un catalizador social.
El palenque no son solamente contiendas de gallos. Alrededor de él hay historia, crianza, conocimiento, trabajo, familias, generaciones, oficios, amistades y recuerdos. Hay hombres y mujeres que aprendieron de sus padres y abuelos, y jóvenes y niños que observan una tradición que ha pasado de generación en generación.
Frente al gallo muchas diferencias desaparecen.
Ahí pueden encontrarse el hombre de campo y el empresario, el trabajador y el profesionista, el joven y el anciano. Personas con historias completamente distintas compartiendo un mismo espacio, una misma conversación y una misma pasión.
Porque cuando la pasión manda, las diferencias deben desaparecer.
Quizá por eso el gallo ha tenido durante generaciones esa extraordinaria capacidad de reunir. De convertir desconocidos en amigos, amigos en compadres y familias distintas en comunidad.
Eso también es gallicultura.
Es el conocimiento de la crianza.
Es la memoria de nuestros mayores.
Es el trabajo de miles de familias.
Es identidad, pertenencia y comunidad.
Y precisamente por eso, hoy debemos reflexionar.
Podemos pensar diferente. Podemos señalar errores, exigir cambios, proponer nuevas ideas y discutir el camino que debemos seguir. La unidad nunca debe significar silencio ni obediencia; debe significar madurez para caminar juntos aun cuando no pensemos igual.
No olvidemos a quienes comenzaron antes que nosotros.
No despreciemos a quienes permanecieron cuando otros abandonaron.
Y tampoco cerremos la puerta a quienes llegan con nuevas ideas y verdadero deseo de sumar.
Hay espacio para todos cuando el propósito es más grande que los nombres.
Después de tantos años defendiendo nuestra tradición, sería triste permitir que aquello que logró reunirnos durante generaciones termine convirtiéndose en motivo de división.
No hagamos más pequeños nuestros objetivos por hacer más grandes nuestros egos.
Miremos nuevamente el palenque.
Un círculo donde todos terminamos encontrándonos.
Donde las diferencias quedan afuera.
Donde la historia se encuentra con el presente.
Donde una generación entrega su conocimiento a la siguiente.
Donde la pasión nos une.
Donde la pasión manda.
Porque podemos venir de lugares distintos, pensar diferente y recorrer caminos distintos, pero cuando nos encontramos alrededor de aquello que amamos, volvemos a reconocernos como parte de una misma comunidad.
El palenque reúne.
La tradición hermana.
La pasión nos identifica.
Y el gallo nos une.
Compartir con los hermanos de la pluma fina.