22/04/2026
Celebramos un momento que le pertenece a la historia. Porque hay acontecimientos que marcan una época… y hay otros que abren una nueva.
Y lo que ha nacido en Guerrero es precisamente eso: una nueva ruta para la justicia, una nueva esperanza para las mujeres, una nueva página para la nación.
En el estado de Guerrero fue presentado un instrumento sin precedente, único en Latinoamérica, que representa mucho más que un avance jurídico. Es una respuesta humana, digna y profundamente transformadora frente al dolor de tantas mujeres que han enfrentado la violencia política en razón de género.
Se trata del “Protocolo para la incorporación de la reparación integral del daño con enfoque de justicia restaurativa en casos de violencia política contra las mujeres en razón de género”.
No hablamos solo de un documento.
Hablamos de una causa, de una deuda histórica.
Hablamos de la voz de muchas mujeres que durante demasiado tiempo fueron lastimadas, invisibilizadas, silenciadas o revictimizadas por estructuras que no supieron reparar el daño que dejaron en sus vidas.
Este momento histórico fue acompañado por la presencia de personas comprometidos con la democracia, la justicia y los derechos humanos: la Presidenta Mtra. Luz Fabiola Matildes del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero, la Fiscalía Especializada, la Mtra. Dulce Selene Castañeda,
Fiscal de Delitos Electorales de la Fiscalía General del Estado de Guerrero FEDE GRO Consejeras y Consejeros electorales, Magistradas, Magistrados, Jueces y Juezas, así como el representante de la Derechos Humanos Guerrero
También estuvieron presentes activistas sociales, defensoras de los derechos humanos, Presidentas de organizaciones civiles, y representantes del Gobierno del Estado de Guerrero, como la Secretaría de la Mujer Guerrero, Hilda Ruth Lorenzo Hernández, María Cisneros de la de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos, así como Lanni Gabriela Titular de la Unidad de Género de la Secretaría de Seguridad Pública a través de Prevención Social del Delito, entre muchas otras autoridades que, con su presencia, refrendaron su compromiso con la protección de los derechos de las mujeres.
Este logro histórico lleva el rostro valiente, la inteligencia sensible y la entrega incansable de dos mujeres extraordinarias: la Dra. Ana Karen Domínguez Anica, representante de la Red Mujeres, Desarrollo, Justicia y Paz, AC, y la Dra. Berenice Jáuregui Alarcón, Titular de la Unidad de Género del Poder Judicial del Estado de Guerrero.
Pero además de sus cargos, son lo que verdaderamente transforma al mundo: activistas sociales y defensoras de los derechos humanos, mujeres que han decidido caminar al lado de otras mujeres, acompañarlas, sostenerlas y luchar junto a ellas.
Su trabajo no nació de la comodidad de un escritorio.
Nació del contacto directo con el dolor, de escuchar sus historias. De acompañar procesos complejos y de sostener la dignidad cuando todo parecía perdido.
Este protocolo es el resultado de un trabajo comunitario, construido desde la experiencia viva de muchas mujeres, desde el acompañamiento jurídico, la asesoría técnica y la lucha colectiva de quienes han hecho de la justicia una causa real y no solo un concepto.
Es la sistematización de años de resistencia, de aprendizaje y de compromiso, que hoy se traduce en una herramienta concreta para transformar la justicia y avanzar hacia la igualdad sustantiva.
Porque durante demasiado tiempo la violencia política contra las mujeres fue atendida sin alcanzar a reparar verdaderamente el daño. Hubo procesos, pero no siempre hubo sanación. Hubo resoluciones, pero no siempre hubo justicia completa.
Y hoy, eso empieza a cambiar.
Este protocolo viene a llenar un vacío histórico: el de la reparación integral del daño con enfoque de justicia restaurativa. Viene a recordarnos que la justicia no puede limitarse a sancionar, sino que debe sanar, reconstruir, dignificar y devolver la voz.
Porque el daño no termina en una sola persona.
Se extiende a sus familias, a sus entornos, a sus trayectorias, a sus sueños.
Y por eso, la reparación debe ser igual de profunda.
Además, este instrumento incorpora herramientas claras y accesibles que permiten que víctimas directas e indirectas, personas juzgadoras, defensoras, activistas y ciudadanía en general puedan comprender, exigir y materializar su derecho a una verdadera reparación del daño.
Desde cada rincón del estado, toda la Red de Agentes de Paz celebra este logro histórico, porque sabemos que el trabajo que realizan nuestras compañeras es profundamente digno de admirarse, de reconocerse y de acompañarse.
Hermanas, caminamos en unión porque sabemos que donde estén ustedes, ahí también está la fuerza de todas, está la voz de quienes no se rindieron y ustedes, siempre nos representan.
¡muchas felicidades por este logro histórico para las mujeres de todo Guerrero y toda la nación!
Anna Guerra del Real
Embajadora de Paz 🕊️
Vocera de Agentes de Paz