14/04/2020
Las Hambres Básicas
Para poder darle un mantenimiento adecuado a nuestra relación requerimos de herramientas y conocimiento mínimos de lo que las personas esperan de una relación, sea ésta cual fuere.
Uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años que se han realizado en el campo del comportamiento humano son las llamadas: HAMBRES BASICAS DEL HOMBRE.
Se les llama “hambres” porque resultan un alimento indispensable para la vida anímica de los seres humanos. Sin cubrir esas necesidades básicas, la vida pierde su sentido y caemos fácilmente en depresión.
Todas las personas en nuestras relaciones buscamos recibir algo de los demás: en una amistad, en un amor o en una relación laboral, estamos esperando siempre recibir algo, y ese algo es justamente el saciar nuestras hambres básicas.
En la medida en que sepamos saciar las hambres básicas de las personas que nos rodean, en esa misma medida lograremos mantener con ellas relaciones más profundas, sanas y estables.
Por el contrario mantener a nuestros seres queridos con sus hambres básicas sin saciar, nos acarreara problemas, choques y disgustos que la mayor de las veces no logramos identificar de donde provienen.
Las hambres básicas del hombre son:
EL TIEMPO EL RECONOCIMIENTO LAS CARICIAS
Y son muy importantes porque el Tiempo, el Reconocimiento y las Caricias, forman parte del lenguaje básico del Amor.
El Tiempo
El recurso NO RENOVABLE más valioso que tenemos las personas es NUESTRO TIEMPO. Por lo que, quien te da SU TIEMPO te está dando implícitamente parte de su vida, atención y cariño.
Cuando dos personas se dan tiempo para discutir un negocio, están buscando un beneficio personal, por lo que hay que diferenciarlo muy bien de cuando un amigo, amor, hijo o padre te dan SU TIEMPO. Ellos no buscan ningún beneficio económico, tan sólo desean compartir contigo su tiempo (su vida).
Cuando amas a alguien, lo mínimo que esperas de él es que te dé SU TIEMPO.
Cuando tienes hijos, él espera de ti, tu TIEMPO y atención.
Curiosamente en un ejercicio que se aplicaba a directores de empresas, acerca de cuales eran en orden de importancia, los valores que más atesoraban en su vida, mencionaron casi siempre:
1. HIJOS
2. ESPOSA
3. TRABAJO
Y al pedirle cuanto de SU TIEMPO destinaban a estos valores, se daban cuenta que, a los valores más importante les estaban destinando tan sólo el TIEMPO que les sobraba. La mayor parte de SU TIEMPO lo absorbía su trabajo.
Manejamos tan mal NUESTRO TIEMPO, que cuando somos novios vemos mas a nuestra pareja que cuando estamos casados.
Es obvio que un matrimonio que no se ve, que no convive y que no disfruta en pareja, con el TIEMPO se ira RELAJANDO, al grado de perder “esa necesidad de estar con el ser amado” por lo cual se casaron en un principio.
EL TIEMPO, es una NECESIDAD imprescindible para que no muera el amor por inanición y abandono.
Así:
Si deseamos ser amigos, necesitamos TIEMPO para compartir, reír, y llorar.
Si deseamos ser amantes, necesitamos TIEMPO para amar, crecer y madurar.
Si deseamos ser padres, necesitamos TIEMPO para jugar, escuchar y apoyar.