21/07/2022
"El fuerte no es jamás absoluamente fuerte, ni el débil absolutamente débil, pero ambos lo ignoran. No se creen de la misma especie; ni el débil se considera semejane al fuerte ni es considerado como tal. El que posee la fuerza avanza en un medio no resistente, sin que nada, en la materia humana que lo rodea, pueda suscitar entre el impulso y el acto ese breve intervalo en que se aloja el pensamiento. Donde el pensamiento no tiene cabida, ni la justicia, ni la prudencia existen. Por eso los hombres de armas actúan dura y locamente.
[...] Al usar su poder nunca piensan que las consecuencias de sus actos los obligarán a inclinarse a su vez
[...] De esa manera aquellos a quienes la fuerza es prestada por la suerte perecen por contar demasiado con ella. No es posible que no perezcan. Pues no consideran su propia fuerza como una cantidad limitada, ni sus relaciones con otro como un equilibrio de fuerzas desiguales. [...]
"Concluyen que el destino les ha dado todas las licencias, ninguna a sus inferiores. Entonces van más allá,ignorando que es limitada. Entonces quedan librados sin recursos al azar y las cosas no les obedecenya. A veces el azar les sirve, otras les daña; y allí están desnudos expuestos a la desgracia, sin que la armadura de poder qe protegía su alma, sin que nada en adelante los separe ya de las lágrimas.
Esta sanción de un rigor geométrico, que automáticamente castiga el abuso de la fuerza, fue el objeto primero de meditación entre los griegos. Constituye el alma de la epopeya; bajo el nombre de Némesis (personificación griega de la ley que castiga todo exceso humano) es el resorte de las tragedias de Esquilo; los pitagóricos, Sócrates, Platón, partieron de allí para pensar el hombre y el universo.
La noción se hizo familiar en todos los lugares dónde penetró el helenismo. Esta noción griega es quizá la que subsiste, con el nombre de kharma, en los países orientales impregnados de budismo, pero Occidente la ha perdido y ya ni siquiera tiene en sus lenguas palabras para expresarla; las ideas de limite, de mesura, de equilibrio, que deberían determinar la conducta de la vida, sólo tienen un empleo servil en la técnica. No somos geómetras más que ante la materia; los griegos fueron primero geómetras en el aprendizaje de la virtud".
- Simone Weil
-La fuente griega
(1940)