21/09/2026
🎥 ¡Estos jóvenes nos llenan de orgullo! En San Agustín Acuitlapilco, una zona muy alejada de Chimalhuacán, esta joven pareja convirtió un antiguo expendio de pan en Cinemia, una pequeña sala con capacidad para apenas 21 personas, pero con una idea enorme detrás.
🍿 Aquí los niños y las familias del barrio pueden disfrutar una película sin tener que trasladarse durante horas ni desembolsar más de 500 pesos entre entradas, transporte y alimentos, algo que para muchas familias puede convertir una simple salida al cine en un lujo.
💸 La entrada es mediante cooperación voluntaria y el proyecto se sostiene también con la venta de palomitas y refrescos. Así, lo que para algunos parece algo tan cotidiano como sentarse frente a una pantalla grande, para otros se vuelve por fin una experiencia cercana y accesible.
👧🧒 Durante las vacaciones, varios de sus espectadores han sido niños de la propia comunidad, algunos de apenas 10 o 12 años. Ahora tienen un espacio cerca de casa donde pueden distraerse, convivir y descubrir el gusto por el cine sin que sus familias tengan que recorrer grandes distancias.
❤️ Rodrigo y Jackelyn no construyeron una enorme cadena de salas. Construyeron algo quizá mucho más importante para su barrio: un lugar donde la distancia y el dinero ya no sean una barrera para que una familia pueda compartir una película.
🇲🇽❤️ Historias como esta también representan a México: personas que, aun con recursos limitados, encuentran la manera de organizarse, emprender y crear algo que beneficia a quienes tienen alrededor.
✨ Porque acercar la cultura también puede comenzar así: con 21 butacas, unas palomitas y dos personas decididas a transformar un pequeño espacio de su comunidad.