29/08/2025
Renta de Consultorios y Oficinas en Cuautla Morelos
🐚
*CUIDEMOS DE NOSOTROS MISMOS EN EL TRABAJO*
Está bien cuidar de nosotros mismos en el trabajo. No solo está
bien, es necesario.
Cuidar de nosotros mismos en el trabajo significa que lidiemos
adecuadamente con los sentimientos; que asumamos la responsabilidad
que tenemos hacia nosotros mismos. Nos desapegamos cuando sea
necesario el desapego.
Fijamos límites cuando necesitemos hacerlo.
Negociamos conflictos; tratamos de separar nuestros asuntos de los
asuntos de otras personas y no esperamos la perfección de nosotros
mismos ni de los demás.
Dejemos ir nuestra necesidad de controlar lo que no podemoscontrolar. En vez de ello, nos esforzamos por la paz y la
gobernabilidad, por adueñarnos de nuestro poder para ser lo que
somos y para cuidar de nosotros mismos.
No toleramos el abuso, ni abusamos ni maltratamos a nadie más.
Trabajamos por dejar ir nuestro miedo y por desarrollar una
confianza adecuada. Tratamos de aprender de nuestros errores, pero
nos perdonamos a nosotros mismos cuando los cometemos.
Tratamos de no colocarnos en empleos que no era posible que
funcionaran, o en empleos que no son adecuados para nosotros. Si nos
encontramos en una de esas circunstancias, enfrentamos
responsablemente el asunto.
Averiguamos cuales son nuestras responsabilidades y generalmente nos
ceñimos a ellas, a menos que se llegue a otro acuerdo. Dejamos
espacio para los grandes días y para aquéllos no tan grandes.
Somos gentiles y amorosos con la gente siempre que sea posible, pero
somos asertivos y firmes cuando eso es lo que se necesita.
Aceptamos nuestros puntos fuertes y los acrecentamos. Aceptamos
nuestras debilidades y limitaciones, incluyendo las limitaciones de
nuestro poder.
Nos esforzamos por dejar de tratar de controlar y de cambiar lo que
no es asunto nuestro cambiar. Nos concentramos en lo que es nuestra
responsabilidad y en lo que podemos cambiar.
Fijamos metas razonables. Nos tomamos en cuenta a nosotros mismos.
Luchamos por lograr el equilibrio.
A veces nos permitimos una buena sesión de congoja para echar todo
para afuera, pero lo hacemos apropiadamente, de forma que nos
cuidemos a nosotros mismos y liberemos nuestros sentimientos, no para
sabotearnos. Nos esforzamos por evitar los chismes maliciosos y otras
conductas contraproducentes.
Evitamos la competencia, luchando por la cooperación y por un
espíritu amoroso. Entendemos que nos pueden caer bien algunas
personas que trabajen con nosotros y caernos mal otras, pero nos
esforzamos por encontrar armonía y equilibrio con todo el mundo. No
negamos lo que sentimos hacia cierta persona, pero nos esforzamos
por mantener buenas relaciones de trabajo siempre que sea posible.
Cuando no sabemos, decimos no sabemos. Cuando necesitamos ayuda, la
pedimos directamente. Cuando el pánico se apodera de nosotros, lo
tratamos como un asunto separado y tratamos de no permitir que
nuestro trabajo y nuestra conducta sean controlados por el pánico.
Nos esforzamos por cuidar responsablemente de nosotros mismos
pidiendo de forma adecuada lo que necesitemos en el trabajo, y al
mismo tiempo, sin descuidarnos a nosotros mismos.
Si somos parte de un equipo, luchamos por hacer un trabajo de equipo
sano como una oportunidad para aprender cómo trabajar en cooperación
con los demás.
Si algo se vuelve loco o se siente loco, si nos encontramos
trabajando con una persona adicta o que tiene algún tipo de
disfunción que sea problemática, no nos volvemos más locos negando
el problema. Lo aceptamos y en paz tratamos de averiguar lo que
necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos.
Dejamos ir nuestra necesidad de ser mártires o rescatadores en el
trabajo. Sabemos que no tenemos que permanecer en situaciones que
nos hagan infelices. En vez de sabotear un sistema o a nosotros
mismos, planeamos una solución positiva, comprendiendo que
necesitamos hacernos responsables de nosotros mismos en el camino.
Dejamos de ser víctimas y trabajamos creyendo que merecemos lo
mejor. Practicamos la aceptación, la gratitud y la fe.
Por un solo día a la vez, nos esforzamos por disfrutar lo que es
bueno, por resolver los problemas que nos toca resolver, y en el
trabajo damos el regalo que somos nosotros mismos.
Hoy pondré atención a las conductas de recuperación que podría
practicar para mejorar mi vida laboral. Cuidaré de mí mismo en el trabajo.