11/09/2017
Desde mi experiencia, no conocí jamás a ninguna persona que no tenga heridas de niño. Lamentablemente incluso aquellos que tuvieron buenos padres o estuvieron rodeados de gente que los cuidó, han vivido heridas, faltas de respeto, descuidos, carencias, excesos o cosas difíciles. En otros casos extremos a muchas personas les tocó sufrir heridas graves que amenazaron su vida, su integridad o su dignidad o perdieron muy pronto a sus seres queridos, de los que dependían.
En nuestra niñez los abusos, las carencias, la ausencia de quienes debían amarnos, la falta de madurez de nuestros padres, el "podría haber sido de otra forma" que nos atormenta hasta adultos es lo que nos deja en el presente la NECESIDAD de no esconder la basura bajo la alfombra y de buscar enfrentar para perdonar y continuar.
Querido, con esto quiero decir que Usted necesita tratar a su pasado con comprensión y poner amor ahí donde había miedo. La vida no siempre nos da el escenario ideal ante nuestro criterio, pero si nos da la oportunidad de crearnos un presente y un mañana maravillosos.
Tiene que sanarse.
Necesita perdonar al resto, perdonarse a sí mismo y comprender que el pasado lo es porque ya pasó y en el hoy solo debe haber compasión, tolerancia, paciencia y mucho amor para con Usted mismo porque solo de esa manera va a poder encontrar paz y luz para construirse la vida en abundancia que tanto anhela.
Miles se desviven discutiendo si el dinero da la felicidad o no, y lo que yo creo es que la felicidad real y verdadera es aquella que alcanzamos cuando VIVIMOS EN COHERENCIA y nuestros actos coinciden con lo que pensamos y sentimos. La abundancia viene por añadidura cuando realmente estamos en equilibrio y cuando nos concentramos en ser ser cada día mejores.
No se abandone como lo hicieron cuando era niño.
No se lastime como lo lastimaron cuando era niño.
No se regañe como lo regañaron cuando era niño.
No se culpe, no se critique, no juzgue.
Yo un día decidí que nunca más iba a permitirme abandonarme, y desde entonces estoy aquí, siempre presente en mis días porque sé que mi mayor obra soy yo mismo y lo mismo debe suceder con Usted.
Comprométase consigo mismo a curarse, a amarse, a comprenderse, a abrazarse como quien abraza a un niño que llora, y desde esa realidad transfórmelo TODO.
Usted está aquí para cuidar de sí mismo, para tener luz y también para darla, para g***r, para disfrutar, para embellecer el mundo. Querido, Usted está vivo por alguna razón y tiene que hacer que valga la pena.
Los abrazo inmensamente, Ustedes son maravillosos y hacen mi vida mejor, haga lo mismo con la suya propia y reciba todo lo que merece de la vida porque la abundancia existe para todos y su parte está esperando también por Usted.
Repítase a menudo:
Nunca más estaré solo porque para acompañarme, para cuidarme, para protegerme y para hacerme grande ESTOY YO.