05/08/2022
Lactancia Materna y Depresión
Esta semana se festeja con mucha felicidad y valentía la lactancia materna y creo que por 6 años así la festeje; en casa con mis bebés en brazos, en parques protestando, en tetadas conmemorando, en camellones alimentando, en el museo, en el seguro, en el sillon de mi casa, en mi cama, en mi baño, en la ducha y casi al final en la oscuridad de mi habitación a un pequeño Aurelio (con grandes dotes de luchador de la triple A, de los rudos claro). No sabia que sufría depresión, por que nos educan para aguantar eso y mas, para repetirnos constantemente “debo echarle ganas”,”ponte las pilas”,”no hay que voltear para atrás ni para agarrar impulso” bueno y muchas frases célebres entre prejuicios raros en donde la mujer que es madre y lacta no debe, ni tiene por qué quejarse.
Hace un año después de mover cosas sin tocar durante años y darle prioridad a partes de mi vida que mantuve pausadas en el anhelo, empezó una montaña rusa de emociones, no todos los días era igual pero sin duda cada dia me sentia intrusa en mi vida, mi terapeuta lo noto y me canalizo con mi psiquiatra. Esto fue super duro, pero me sentí entusiasmada y con la esperanza de saber que lo que sucedía era algo que no debía cargar sola. El diagnóstico de depresión y ansiedad llegó, en lo primero que pensé cuando escuché que tendría que tomar medicamento fue en la lactancia, tenia tanto tiempo sintiéndome intrusa en mi maternidad que no quería dejar mi lactancia, solo por el hecho de no lidiar con un destete urgente, no quería vivirlo por que yo ya vivia a la mitad de todo. No por amor o miedo a romper el vínculo, si no, por el miedo a enfrentarme a un pequeño que necesitaba una mamá y leche …
En este caso solo comenté que aún estaba lactando a mi bebe y ya saben el miedo de hablar de lactancia con un profesional de la salud, no quería juicios ni recomendaciones, esos ya vivían en mi cabeza a diario. Mi sorpresa fue ver al psiquiatra sacar su celular para consultar e-lactancia y darme el medicamento sin problemas. La verdad sentí que con este inicio en medio de todo nada podría ir mal, y bueno no puedo decir que nada ha ido mal jejeje. No es fácil pasar por diferentes medicamentos para encontrar el indicado para mi, se que no ha sido fácil para mi familia y amistades lidiar con la depresión, abandonarte y abandonar todo no es fácil. vivir en la ansiedad y el miedo a perderte tampoco lo es, no es fácil empezar el día creyendo que todo va a ir, bien pestañear, y darte cuenta que pasó una semana entera en la que apenas exististe.
Me deje llevar y junto con todo mi bebe desarrollo este sentido de tomar lo que necesita cuando lo necesita, así que en su instinto aprendió a bajar mi blusa mientras yo existía a la mitad para apapacharse el solo, a sido dificil en secreto, casi a escondidas y con vergüenza lactar cuando quería desaparecer. pero incluso en los momentos más ácidos me encontraba amando a mi pequeño en medio de la noche entre el reproche de mi mente y el insomnio. No abandoné la lactancia porque no me sentía preparada para soportar un destete antes de tiempo. mi Ramona también aprendió a enseñarle a su hermano que su mamá no se sentía bien por el momento, y bueno esto es algo que no me da orgullo pero se tenía que escribir y aquí estamos en una maternidad real, llena de todo…
*El medicamento no ha afectado a mi bebé en nada, si hay medicamentos compatibles con la lactancia.
*Cada maternidad es diferente y cada caso también lo es.
*Sigo lactando a Aurelio de 2 años 3 meses.
*No hablo tanto de Ramona aquí porque es sobre lactancia y ella se destetó hace mucho tiempo, pero ha sido una compañera impresionante incluso en este camino. (así que si lees esto cariño, te amo).
*Ya saben que mi esposo es el mejor del mundo y como buen compañero ha aprendido a contenerme y acompañarme, preguntando.
*Me ausente de todo por que así lo necesitaba, pero este es el inicio de nuevos proyectos y nuevas publicaciones 💚