13/10/2026
A veces el ritmo diario y la presión por dar resultados nos hacen perder de vista el impacto que tienen nuestras acciones en las personas con las que trabajamos.
Exigir respuestas a deshoras, señalar errores en público o asumir el control de todo sin delegar no son señales de exigencia profesional; son actitudes que erosionan la confianza y la salud mental del equipo.
¿Cuál de estas actitudes crees que está más normalizada en los entornos de trabajo actuales?