26/05/2026
La educación cambia cuando entendemos cómo aprende el cerebro.
Tuve la oportunidad de compartir un taller de Neuroeducación con estudiantes de educación de la Universidad del Valle de México y fue una experiencia enriquecedora.
Conversamos sobre cómo las emociones, la atención, la memoria, las funciones ejecutivas y el entorno influyen directamente en el aprendizaje de nuestros estudiantes.
Más allá de teorías, vivimos experiencias, dinámicas y reflexiones que nos recordaron algo fundamental:
Enseñar no es solo transmitir información, sino generar experiencias que transforman el cerebro y la vida de las personas.
Me emociona muchísimo ver futuras generaciones de docentes interesadas en construir espacios de aprendizaje más humanos, conscientes y significativos.
Gracias por la apertura, participación y energía durante el taller.