26/05/2026
El violentómetro laboral es una herramienta visual que sirve para identificar y medir distintos niveles de violencia dentro del trabajo. Se usa mucho en áreas de recursos humanos, tribunales laborales, universidades y campañas de prevención porque ayuda a detectar conductas que muchas veces se normalizan.
En México, varias instituciones como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, universidades y organismos de igualdad han adaptado el violentómetro originalmente creado para violencia de género, pero aplicado al entorno laboral.
¿Cómo funciona?
Generalmente se presenta como una escala por colores o niveles:
— Zona amarilla: conductas “normalizadas” pero dañinas.
— Zona naranja: violencia psicológica o abuso más evidente.
— Zona roja: conductas graves que pueden constituir delitos o violaciones laborales severas.
La idea es mostrar que la violencia laboral casi nunca empieza con algo extremo; normalmente escala poco a poco.
Ejemplos de conductas según el nivel
🟡 Nivel inicial (muchas veces minimizado)
Aquí entran cosas que suelen justificarse como “así es el trabajo”:
— Burlas constantes
— Gritos
— Sobrenombres humillantes
— Ignorar a una persona deliberadamente
— Carga excesiva de trabajo solo a alguien
— Quitar herramientas o información necesaria
— Exclusión de reuniones
— Comentarios sexistas o discriminatorios
Aunque parezcan “pequeñas”, si son repetidas pueden convertirse en acoso laboral.
🟠 Nivel intermedio
Aquí ya existe una afectación emocional o profesional más seria:
— Amenazas de despido
— Humillaciones públicas
— Difundir rumores
— Vigilar excesivamente
— Castigos injustificados
— Cambiar horarios para perjudicar
— Hostigamiento sexual
— Presión psicológica constante
— Aislamiento deliberado
En derecho laboral esto puede relacionarse con:
— Mobbing
— Acoso laboral
— Hostigamiento
— Discriminación
— Violencia de género en el trabajo
🔴 Nivel grave
Conductas que pueden incluso constituir delitos:
— Agresiones físicas
— Chantaje sexual
— Retención ilegal de salario
— Amenazas severas
— Despido discriminatorio
— Acoso sexual grave
— Privación de derechos laborales
— Represalias por denunciar
En México muchas personas usan estos términos como sinónimos, pero jurídicamente no siempre lo son.
Violencia laboral: es el concepto más amplio. Incluye cualquier acción u omisión que dañe la dignidad, salud o estabilidad de una persona trabajadora.
Acoso laboral: suele darse entre personas del mismo nivel jerárquico o incluso de subordinados hacia superiores. Hay conductas reiteradas de intimidación o exclusión.
Hostigamiento: implica una relación de subordinación real. Por ejemplo, un jefe usando su posición para intimidar o exigir conductas.
La Ley Federal del Trabajo prohíbe conductas de hostigamiento y acoso.
También existen otras normas importantes:
*NOM-035-STPS-2018: Obliga a identificar factores de riesgo psicosocial y prevenir ambientes laborales tóxicos.
*Suprema Corte de Justicia de la Nación: Ha reconocido la importancia de proteger la dignidad humana en el trabajo y sancionar conductas de violencia laboral.
* Convenio 190 de la OIT: Reconoce el derecho a un mundo laboral libre de violencia y acoso.
Algo importante jurídicamente
Muchas veces las víctimas no tienen “una prueba perfecta”. Por eso en juicios laborales suelen valorarse:
Testigos
Correos
WhatsApps
Audios
Capturas
Dictámenes psicológicos
Patrones de conducta
Cambios injustificados en funciones u horarios
La violencia laboral suele analizarse de manera contextual, no aislada.
Imagina esto:
1. Un jefe empieza con bromas humillantes.
2. Después excluye a alguien de reuniones.
3. Luego le asigna trabajo imposible de terminar.
4. Más tarde amenaza con despedirlo.
5. Finalmente fabrica reportes negativos para justificar su salida.
Eso muestra cómo la violencia laboral suele ser progresiva, y precisamente eso es lo que intenta visibilizar el violentómetro.