03/03/2026
Prefirió que lo llamaran diferente antes que avergonzar a una niña en pleno rodaje.
Durante la filmación de la película Pacific Rim, el director mexicano Guillermo del Toro trabajaba con la actriz japonesa Mana Ashida, que entonces tenía nueve años. En medio de un set enorme, con cámaras, luces y decenas de personas, la niña no lograba pronunciar correctamente su nombre. Él notó que empezaba a sentirse incómoda. En lugar de insistir o corregirla frente a todos, le propuso algo simple: podía llamarlo “Totoro-san”.
El apodo hacía referencia al personaje animado que ella conocía bien, así que desde ese momento lo llamó así con naturalidad. Años después, cuando el director recordó la anécdota, varios ilustradores comenzaron a dibujarlo como un Totoro gigante, y él compartió esas imágenes con orgullo.