Psicoterapeutas del Deporte

Psicoterapeutas del Deporte Empresa dedicada al
1.-Alto Rendimiento Deportivo
2.-Recuperación Rápida de Lesiones Deportivas
3.-Eliminación de Estrés,depresiones,ansiedad

Empresa dedicada al aumento de nivel de Alto Rendimiento Deportivo

Resultados a partir de la primer terapia
1.-Alto Rendimiento
2.-Recuperación Rápida de Lesiones Deportivas
3.-Eliminación de Estrés,Depresiones,Ansiedad,Bloqueos Deportivos,Emociones Negativas,Insomnio
4.-Motivación

13/05/2020
16/05/2016
16/05/2016

Las bases fisiológicas y psicológicas del miedo

¿Por qué sentimos miedo y cómo se manifiesta esta sensación en nuestro cuerpo y mente?

Cuando en determinadas situaciones nos vemos abrumados por el miedo, experimentamos sensaciones y reacciones realmente alarmantes a la vez que desagradables.

Esta respuesta que ofrecemos de manera natural es lo suficientemente poderosa como para atravesar el cuerpo y la mente de quien la experimenta. La respuesta autónoma del miedo surge mucho antes de que nuestra razón haya podido decidir nada al respecto, en una suerte de cumbre química nuestro organismo ya se ha puesto en funcionamiento, preparándose para la huida o para el ataque inminente.

El miedo es una de las emociones más primitivas que existen, se encargaba de maximizar las posibilidades de supervivencia de nuestros antepasados puesto que les permitía responder frente a las amenazas, pero…

…¿Conocemos qué mecanismos se ponen en funcionamiento para provocar tal alud de reacciones en nuestro cuerpo?

Respuestas fisiológicas ante el miedo

El sistema nervioso simpático es el responsable de que el cuerpo disponga de su rendimiento máximo durante un breve periodo de tiempo, justo en el momento en que el individuo se ve presa del pánico. Entretanto, otras funciones que son menos importantes en ese tipo de situaciones, decaen oportunamente.

Los principales efectos fisiológicos ante el miedo que lleva a cabo el sistema nervioso simpático son:
•La musculatura se contrae en un intento de prepararse para la huida, al tiempo que provoca cierto temblor y calambres generales.
•El número de enzimas del estómago disminuye considerablemente para asegurar un ahorro de energía al tiempo que nos provoca sensación de náuseas.
•Nuestro corazón late apresuradamente y la presión sanguínea aumenta. Esto provoca que dispongamos de mayor velocidad en el reparto de oxígeno entre los músculos. Esta acción puede acarrear una sensación de taquicardias, hormigueos en brazos y piernas y un molesto zumbido en los oídos.
•La respiración pulmonar se acelera considerablemente para aumentar el intercambio entre dióxido de carbono y oxígeno; esta acción es la que provoca esta molesta sensación de opresión en el pecho.
•Nuestro sistema inmunitario decae con la intención de preservar la energía, motivo por el cual nos vemos más expuestos a infecciones.
•La pupilas de los ojos se dilatan y el líquido lacrimal disminuye para aumentar la percepción visual.

Una vez ha pasado el peligro...

Una vez transcurrido este periodo, si percibimos solución a la situación se reactiva el sistema nervioso parasimpático, el cual llevará a contrarrestar las acciones emprendidas por su confidente:
•Los ojos aumentarán su líquido lacrimal, lo que provocará un lloro ineludible
•El corazón empezará a latir más despacio y la presión arterial disminuirá, lo que puede ocasionar mareos y desmayos.
•La respiración pulmonar se ralentizará en un intento para normalizarla, lo que conlleva a una desagradable sensación de ahogo.
•Los intestinos y la vejiga se vacían para promover, si es el caso, una huida más acelerada, lo que puede comportar a padecer una micción incontrolada.
•Finalmente, la tensión muscular se pierde de golpe, motivo por el cual surge rigidez y flojera en las rodillas.

Cuando el sistema nervioso parasimpático toma el control de nuestro cuerpo, puede comportar una situación o estado de shock. Este conjunto de respuestas bioquímicas responden bajo el nombre de “pelea o vuela”, o más conocido en inglés como “fight or flight”.

Seguro que más de uno hemos padecido en nuestras propias carnes lo que se conoce como ataque de pánico. Pues bien, ahora ya conocemos el funcionamiento fisiológico a través del cual actúa el organismo y las respuestas funcionales que este emite.

Factores moduladores del miedo

Si decidimos introducirnos un poco más en el seno de este constructo que llamamos ‘miedo’, veremos que su estudio científico ha sido extenso.

Se ha distinguido el miedo normal y el miedo patológico en base a determinados criterios, como el tiempo de duración o el nivel de interferencia en el funcionamiento cotidiano, entre otros factores (Miller, Barrett y Hampe, 1974). Para poder clasificarlo adecuadamente, debemos conocer primero los principales factores de miedo existentes, es decir, sus raíces y las causas que lo generan.

Las causas y los iniciadores del miedo

Los factores más consistentes para clasificar los tipos de medio parecen ser, según la clasificación ofrecida por Gullon, (2000) los siguientes:
•El rechazo social
•La muerte y el peligro
•Los animales
•El tratamiento médico
•El estrés psiquiátrico
•El miedo a lo desconocido

Tipos de miedo

Valorando estos factores podríamos una clasificación que discrimine el nivel de afectación del miedo en cada persona y en determinada situación, destacando los tipos de miedo más estudiados y tratados a día de hoy, encontramos la siguiente distribución:
•Miedo físico
•Miedo social
•Miedo metafísico

¿Cómo nos enfrentamos al miedo?

En primer lugar, debemos aprender a naturalizar esta emoción, de lo contrario puede llegar a manipular nuestras vidas hasta el punto de volverse un trastorno patológico. Se debe aceptar el miedo ante el peligro y entender sus más estrictas connotaciones, de esta manera seremos capaces de aprender a regularlo.

Debemos pensar en su principal función, ya que es un impulso determinante para defendernos de un peligro, solo tenemos que valorar si cuando aparece esta sensación estamos delante un peligro real o una amenaza irreal elaborada pretenciosamente por nuestra propia mente.

Esto puede parecer sencillo pero resulta altamente difícil de gestionar en muchas ocasiones, puesto que el miedo tiende a paralizarnos y de nada sirve tratar de racionalizarlo. Por suerte, existen terapias psicológicas que permiten incidir en los mecanismos psicológicos que instalan el miedo en nuestra mente.

“El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro”

—Woody Allen

11/04/2016
Nunca te Rindas...............
15/01/2016

Nunca te Rindas...............

Las bases fisiológicas y psicológicas del miedo ¿Por qué sentimos miedo y cómo se manifiesta esta sensación en nuestro c...
27/11/2015

Las bases fisiológicas y psicológicas del miedo

¿Por qué sentimos miedo y cómo se manifiesta esta sensación en nuestro cuerpo y mente?

Cuando en determinadas situaciones nos vemos abrumados por el miedo, experimentamos sensaciones y reacciones realmente alarmantes a la vez que desagradables.

Esta respuesta que ofrecemos de manera natural es lo suficientemente poderosa como para atravesar el cuerpo y la mente de quien la experimenta. La respuesta autónoma del miedo surge mucho antes de que nuestra razón haya podido decidir nada al respecto, en una suerte de cumbre química nuestro organismo ya se ha puesto en funcionamiento, preparándose para la huida o para el ataque inminente.

El miedo es una de las emociones más primitivas que existen, se encargaba de maximizar las posibilidades de supervivencia de nuestros antepasados puesto que les permitía responder frente a las amenazas, pero…

…¿Conocemos qué mecanismos se ponen en funcionamiento para provocar tal alud de reacciones en nuestro cuerpo?

Respuestas fisiológicas ante el miedo

El sistema nervioso simpático es el responsable de que el cuerpo disponga de su rendimiento máximo durante un breve periodo de tiempo, justo en el momento en que el individuo se ve presa del pánico. Entretanto, otras funciones que son menos importantes en ese tipo de situaciones, decaen oportunamente.

Los principales efectos fisiológicos ante el miedo que lleva a cabo el sistema nervioso simpático son:
•La musculatura se contrae en un intento de prepararse para la huida, al tiempo que provoca cierto temblor y calambres generales.
•El número de enzimas del estómago disminuye considerablemente para asegurar un ahorro de energía al tiempo que nos provoca sensación de náuseas.
•Nuestro corazón late apresuradamente y la presión sanguínea aumenta. Esto provoca que dispongamos de mayor velocidad en el reparto de oxígeno entre los músculos. Esta acción puede acarrear una sensación de taquicardias, hormigueos en brazos y piernas y un molesto zumbido en los oídos.
•La respiración pulmonar se acelera considerablemente para aumentar el intercambio entre dióxido de carbono y oxígeno; esta acción es la que provoca esta molesta sensación de opresión en el pecho.
•Nuestro sistema inmunitario decae con la intención de preservar la energía, motivo por el cual nos vemos más expuestos a infecciones.
•La pupilas de los ojos se dilatan y el líquido lacrimal disminuye para aumentar la percepción visual.

Una vez ha pasado el peligro...

Una vez transcurrido este periodo, si percibimos solución a la situación se reactiva el sistema nervioso parasimpático, el cual llevará a contrarrestar las acciones emprendidas por su confidente:
•Los ojos aumentarán su líquido lacrimal, lo que provocará un lloro ineludible
•El corazón empezará a latir más despacio y la presión arterial disminuirá, lo que puede ocasionar mareos y desmayos.
•La respiración pulmonar se ralentizará en un intento para normalizarla, lo que conlleva a una desagradable sensación de ahogo.
•Los intestinos y la vejiga se vacían para promover, si es el caso, una huida más acelerada, lo que puede comportar a padecer una micción incontrolada.
•Finalmente, la tensión muscular se pierde de golpe, motivo por el cual surge rigidez y flojera en las rodillas.

Cuando el sistema nervioso parasimpático toma el control de nuestro cuerpo, puede comportar una situación o estado de shock. Este conjunto de respuestas bioquímicas responden bajo el nombre de “pelea o vuela”, o más conocido en inglés como “fight or flight”.

Seguro que más de uno hemos padecido en nuestras propias carnes lo que se conoce como ataque de pánico. Pues bien, ahora ya conocemos el funcionamiento fisiológico a través del cual actúa el organismo y las respuestas funcionales que este emite.

Factores moduladores del miedo

Si decidimos introducirnos un poco más en el seno de este constructo que llamamos ‘miedo’, veremos que su estudio científico ha sido extenso.

Se ha distinguido el miedo normal y el miedo patológico en base a determinados criterios, como el tiempo de duración o el nivel de interferencia en el funcionamiento cotidiano, entre otros factores (Miller, Barrett y Hampe, 1974). Para poder clasificarlo adecuadamente, debemos conocer primero los principales factores de miedo existentes, es decir, sus raíces y las causas que lo generan.

Las causas y los iniciadores del miedo

Los factores más consistentes para clasificar los tipos de medio parecen ser, según la clasificación ofrecida por Gullon, (2000) los siguientes:
•El rechazo social
•La muerte y el peligro
•Los animales
•El tratamiento médico
•El estrés psiquiátrico
•El miedo a lo desconocido

Tipos de miedo

Valorando estos factores podríamos una clasificación que discrimine el nivel de afectación del miedo en cada persona y en determinada situación, destacando los tipos de miedo más estudiados y tratados a día de hoy, encontramos la siguiente distribución:
•Miedo físico
•Miedo social
•Miedo metafísico

¿Cómo nos enfrentamos al miedo?

En primer lugar, debemos aprender a naturalizar esta emoción, de lo contrario puede llegar a manipular nuestras vidas hasta el punto de volverse un trastorno patológico. Se debe aceptar el miedo ante el peligro y entender sus más estrictas connotaciones, de esta manera seremos capaces de aprender a regularlo.

Debemos pensar en su principal función, ya que es un impulso determinante para defendernos de un peligro, solo tenemos que valorar si cuando aparece esta sensación estamos delante un peligro real o una amenaza irreal elaborada pretenciosamente por nuestra propia mente.

Esto puede parecer sencillo pero resulta altamente difícil de gestionar en muchas ocasiones, puesto que el miedo tiende a paralizarnos y de nada sirve tratar de racionalizarlo. Por suerte, existen terapias psicológicas que permiten incidir en los mecanismos psicológicos que instalan el miedo en nuestra mente.

“El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro”

—Woody Allen

Coaching  Es un método que consiste en acompañar, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objeti...
24/11/2015

Coaching
Es un método que consiste en acompañar, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas.

En el entorno empresarial y personal se conoce por coaching al proceso interactivo y transparente mediante el cual el coach o entrenador y la persona o grupo implicados en dicho proceso buscan el camino más eficaz para alcanzar los objetivos fijados usando sus propios recursos y habilidades.
Hay muchos métodos y tipos de coaching. Entre sus técnicas puede incluir charlas motivacionales, seminarios, talleres y prácticas supervisadas.

La persona que realiza el proceso de coaching recibe el nombre de coach ( «entrenador»), mientras que la persona que lo recibe se denomina coachee , «entrenado» o persona en entrenamiento).

Caso de Estado de Coma por traumatismo craneal
15/11/2015

Caso de Estado de Coma por traumatismo craneal

MEDICINA ALTERNATIVA,EN TU PROPIO DOMICILIO

Hemorragia intracerebral:Hemorragia intracerebral:
Traumatismo craneal
.. ... ...
CASO DE ESTADO DE COMA POR TRAUMATISMO CRANEAL

En el año de 1993 ,una chica paseaba en motocicleta junto a su hermano,cuando un automovil los atropello,golpeandose ella fuertemente la cabeza contra el machuelo de la banqueta quedando inconciente y en ESTADO DE COMA.Estubo hospitalizada en el hospital angel leaño propiedad de la universidad autonoma de guadalajara,tenia 13 dias en coma cuando los doctores especialistas neurologos le comentaron a los padres que ya no habia nada que hacer,y recomendaron desconectarla de la vida artificial que tenia por esos 13 dias,los padres pidieron que si al siguiente dia no despertaba la desconectarian.
Por la noche de ese mismo dia yo supe de este caso y me puse a trabajar con MEDICINA ALTERNATIVA,tal fue la sorpresa para los padres y familiares de la chica llegaron al dia siguiente al hospital,la chica se encontraba en estado conciente.
Cabe mencionar que la chica tubo la mirada un poco perdida los primeros dias y un poco de lagunas mentales,pero hoy despues de 18 años no ha tenido problemas de cerebrales ,ella se caso y actualmente tiene 3 hijos completamente normales.Ccabe mencionar que el novio de ese tiempo y actual esposo de la chica,me comento a mi,que tenia miedo de casarse con ella ,por miedo a que tubiera consecuencias cerebrales a futuro.

Es cualquier tipo de traumatismo que lleva a una lesión del cuero cabelludo, el cráneo o el cerebro. Las lesiones pueden variar desde un pequeño abultamiento en el cráneo hasta una lesión cerebral grave.

El traumatismo craneal se clasifica como cerrado o abierto (penetrante).

Un traumatismo craneal cerrado significa que usted recibió un impacto fuerte en la cabeza al golpear un objeto, pero el objeto no rompió el cráneo.
Un traumatismo craneal abierto o penetrante significa que usted fue golpeado con un objeto que rompió el cráneo e ingresó al cerebro. Esto suele suceder cuando uno se desplaza a alta velocidad, como al salir disparado a través del parabrisas durante un accidente automovilístico. También puede suceder por un disparo en la cabeza.
Existen algunos tipos de traumatismos craneales, incluyendo:

La conmoción cerebral, que es el tipo de lesión cerebral traumática más común, en la cual se sacude el cerebro.
La contusión, que es un hematoma en el cerebro.

Hemorragia subaracnoidea
Hematoma subdural

La hemorragia intracerebral puede deberse a un trauma (lesión cerebral) o a anomalías de los vasos sanguíneos (aneurisma o angioma). Cuando no es causada por una de estas condiciones, se asocia generalmente a presión sanguínea alta (hemorragia intracerebral hipertensiva).

Caso de Cartilago de Rodillas
15/11/2015

Caso de Cartilago de Rodillas

Caso de Cartilago de Rodillas desgastados

El 15 de Noviembre de 2014 Estando en una reunion, la esposa de un amigo de la infancia me pidio ayuda de sanacion para sus dos rodillas ya que padecia de cartilagos desgastados.Inicie la terapia de sus dos rodillas mirando como los dos cartilagos de sus rodillas estaban inservibles ya que ella casi ya no podia caminar a consecuencia de los dolores en sus rodillas,en un lapso de 10 minutos ternine la terapia,le pedi a ella que se levantara y caminara un poco ,fue tal su asombro que su cara cambio totalmente su expresion a una felicidad total,menciono ella que ya no sentia algun tipo de molestia o dolor y caminaba al 100 % bien,ya qure no cojeaba de ninguno de sus dos pies,me dio las gracias y me retire de la reunion.

Dirección

Guadalajara

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicoterapeutas del Deporte publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Psicoterapeutas del Deporte:

Compartir

Categoría