26/09/2026
𝗠𝘂́𝘀𝗶𝗰𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼: ¿𝗮𝗹𝗶𝗮𝗱𝗮 𝗼 𝗲𝗻𝗲𝗺𝗶𝗴𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱?
𝗟𝗮 𝗽𝗹𝗮𝘆𝗹𝗶𝘀𝘁 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗮𝗱𝗶𝗲 𝗽𝗶𝗱𝗶𝗼́ 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗹 𝗹𝗮𝗱𝗼
A la mayoría nos gusta la música, pero no a todos la misma música, ni en todo momento ni en todo lugar. Regularmente en un ambiente laboral donde no se requiere mantenerse alerta a alarmas y donde no se trabaja con maquinaria o riesgos de atrapamiento, puede ser inofensivo poner la bocina y que suene; pero no necesariamente es cómodo para todos. Imagínate ser rockero y tener a tu compañero de al lado con reguetón a todo volumen cantando feliz de la vida (y aclaro que no estoy en contra de ningún género, es solo un ejemplo), o a la inversa; o ser una persona que necesita concentrarse y que solo puede trabajar en un ambiente neutro sin distracciones.
𝗣𝗲𝗿𝗳𝘂𝗺𝗲𝘀, 𝗿𝘂𝗶𝗱𝗼𝘀 𝘆 𝗹𝗶́𝗺𝗶𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝘃𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮
Es complicado y no todos lo entienden: ponerle música al compañero es como obligarlo a respirar un perfume que le desagrada o un mal olor corporal. Tanto el ruido como los olores pueden causar un ambiente tenso. Pasa lo mismo si detrás de tu cabeza, sobre la pared de tu lado, colocas una imagen de violencia sensible, algo religioso o algo desagradable: aunque no toques el escritorio de los demás, puedes causar problemas. Para evitar estos roces, debe quedar muy claro en el Reglamento Interior de Trabajo este tipo de aspectos.
𝗗𝗲 𝗹𝗮 𝗶𝗻𝗰𝗼𝗺𝗼𝗱𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗼𝗳𝗶𝗰𝗶𝗻𝗮 𝗮𝗹 𝗽𝗲𝗹𝗶𝗴𝗿𝗼 𝗿𝗲𝗮𝗹 𝗲𝗻 𝗽𝗹𝗮𝗻𝘁𝗮
Ahora bien, yéndonos al terreno de los riesgos laborales en el piso de la planta, el asunto deja de ser de gustos y se convierte en un riesgo directo para la vida.
En seguridad industrial las estadísticas son contundentes. En los análisis de causas raíz sobre atropellamientos en almacenes y naves de manufactura, agencias como la OSHA han emitido alertas específicas sobre cómo los audífonos y la música ambiental anulan la percepción del entorno. En sus investigaciones periciales se repite un factor crítico: trabajadores que fueron golpeados por montacargas o alcanzados por cargas suspendidas simplemente porque la música no les permitió escuchar las órdenes verbales de paro de emergencia, ni los gritos de aviso de sus compañeros, ni las alarmas acústicas de los equipos en reversa.
En una esquina ciega de almacén, donde un montacargas de varias toneladas maniobra marcha atrás, la chicharra y el claxon (NOM-006-STPS-2014) son la única defensa práctica que tiene el peatón. Si una bocina o unos audífonos ahogan ese pitido, o si impiden escuchar a tiempo la sirena de evacuación ante un incendio (NOM-002-STPS-2010) o el quejido de alguien que cayó de una escalera, el margen de reacción se vuelve cero.
𝗟𝗮 𝗟𝗲𝘆 𝗙𝗲𝗱𝗲𝗿𝗮𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝗧𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗻𝗼 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗺𝗮𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗮 𝗹𝗮 𝗱𝘂𝗱𝗮
La Ley Federal del Trabajo marca la pauta con claridad: el 𝗔𝗿𝘁𝗶́𝗰𝘂𝗹𝗼 𝟭𝟯𝟮 obliga al patrón a garantizar condiciones seguras y el 𝗔𝗿𝘁𝗶́𝗰𝘂𝗹𝗼 𝟭𝟯𝟰 exige al trabajador acatar las medidas preventivas.
𝗡𝗶 𝗽𝗿𝗼𝗵𝗶𝗯𝗶𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗮𝗯𝘀𝗼𝗹𝘂𝘁𝗮 𝗻𝗶 𝗻𝗲𝗴𝗹𝗶𝗴𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮: 𝗲𝗹 𝘃𝗮𝗹𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗻𝗲𝘂𝘁𝗿𝗼
No se trata de satanizar la música ni de prohibirla por capricho en cada rincón de la empresa. Se trata de entender que cada espacio tiene su función y su nivel de riesgo. En oficinas y áreas comunes, la convivencia se resuelve con respeto mutuo, cierta tolerancia entre compañeros y reglas claras en el reglamento para no invadir el espacio sensorial de los demás. Pero en el piso operativo, donde circulan montacargas, se trabaja en alturas o gira maquinaria pesada, el oído no puede estar ocupado en otra cosa: ahí, mantener un ambiente neutro salva vidas.
¿Vale la pena arriesgar un accidente grave por no apagar la música?
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https://preventekapp.com/revista/articulo.php?slug=musica-en-el-trabajo-aliada-o-enemiga-seguridad
Abramos la conversación: En su empresa, ¿permiten bocinas o audífonos en áreas operativas o mantienen política de cero tolerancia?