31/10/2015
La mayoría de las personas saben que su tiroides es importante para controlar su metabolismo y el peso corporal.
Pero ¿sabía usted que la depresión, enfermedades del corazón, fatiga crónica, fibromialgia, síndrome premenstrual, síntomas de la menopausia, dolores musculares y articulares, síndrome del intestino irritable o la enfermedad autoinmune en realidad podrían indicar un problema con la tiroides?
Los signos clásicos de una glándula tiroides inactiva incluyen aumento de peso, letargo, mala calidad del cabello y de las uñas, pérdida de cabello, piel seca, fatiga, manos y pies fríos, y estreñimiento - y estos síntomas son bien conocidos.
Sin embargo, algunas de las condiciones que posiblemente no se relacionen con la tiroides incluyen:
Colesterol alto
Menstruación irregular
Libido baja
Esterilidad
Enfermedad de las encías
Retención de líquidos
Enfermedades de la piel como el acné y eczema
Problemas de memoria
Pobre resistencia
Y de hecho, existen muchas más condiciones que pueden asociarse con la función tiroidea lenta. Su tiroides juega un papel en casi todos los procesos fisiológicos. Cuando está fuera de equilibrio, también usted lo está. Por esta razón es que es importante entender cómo funciona su glándula tiroidea y lo que puede causar que este fuera de control.
Lo triste de todo esto es que la mitad de todas las personas con hipotiroidismo nunca son diagnosticadas. Y de los que son diagnosticados, muchos no son adecuadamente tratados, lo que resulta en la recuperación parcial en el mejor de los casos.