15/09/2026
Casi todos los directores con los que trabajo tienen una lista mental de “urgencias” que en realidad no lo son.
La prueba es sencilla: si algo llegó a tu escritorio tres viernes seguidos, ya no es una urgencia. Es un proceso al que nunca se le escribió el criterio, y por eso tiene que pasar por ti cada vez.
📝Empieza por anotar, durante las próximas tres semanas, qué firmaste que no debiste haber firmado. No lo resuelvas todavía. Solo apúntalo.