18/08/2026
| Hay decisiones que pueden ser correctas en una hoja de cálculo y, aun así, profundamente equivocadas para una organización.
En mi colaboración más reciente para Forbes México reflexiono sobre una transformación que ya está ocurriendo en la alta dirección: “El CEO del futuro será menos un administrador y más un humanista”.
La inteligencia artificial puede analizar información, encontrar patrones, proyectar escenarios y ayudarnos a decidir. Pero cuanto más sofisticadas sean las máquinas, mayor será la responsabilidad humana de quienes ocupan posiciones de liderazgo.
Porque dirigir no será solamente administrar, supervisar y controlar.
Será también interpretar, deliberar, construir criterio, comprender a las personas y asumir las consecuencias de cada decisión.
La tecnología puede ampliar nuestra capacidad para decidir. No puede sustituir nuestra responsabilidad.
Y hay un activo que ninguna organización puede automatizar: la confianza.
Se construye durante años. Puede perderse en minutos.
Agradezco a Forbes México el espacio para compartir estas ideas y contribuir a una conversación que considero indispensable para el futuro de las empresas.
¿Qué será más importante para el CEO de los próximos diez años: dominar la tecnología o comprender mejor al ser humano?
Te leo en los comentarios.