28/04/2014
¿ CUÁNTO INFLUYE UN BUEN EMBALAJE EN EL TRANSPORTE DE MERCANCÍAS?
Podría ser obvio y decir que esta pregunta se responde por si misma, pero en el mundo de la logística abundan las omisiones a obviedades que traen aparejadas pérdidas costosas.
En esta oportunidad y como punto de partida ineludible, vamos
a comenzar diciendo que ningún seguro de mercancías cubre
un embalaje deficiente o, al caso, tampoco los daños que se
produzcan a consecuencia del mismo.
Esta realidad nos situa en un momento y espacio en el cual
debemos comprender que no importa cuanto pague un cliente
por un seguro, de no haberse asesorado o invertido en el
embalaje de sus mercancías tendrá una pérdida garantizada
ante la ocurrencia de un daño durante el transporte.
Y cuando ello ocurre, escuchamos siempre los mismos
cuestionamientos:
1 - “¿Cómo es posible que el embalaje sea inadecuado, si
siempre lo hice de la misma forma y nunca me había pasado
nada?”
2 – “¿Por qué el seguro rechaza un reclamo por embalaje deficiente, si nunca me dijo como debía ser el adecuado?”
Y finalmente, el dictamen “¡Es la letra pequeña de los seguros!”
¿CUÁNTO HAY DE CIERTO EN ESTOS CUESTIONAMIENTOS ?
Generalmente no mucho, pues la baja siniestralidad no implica que la mercancía se este embalando de la forma adecuada, y la
responsabilidad de asesorarse respecto al embalaje correcto es, en primer término del exportador y por último del importador, pues son quienes acuerdan las condiciones en las que se comercializan los productos con sus correspondientes packagings.
En todo caso, lo que debe hacer el exportador es asesorarse profesionalmente, porque en el embalaje hay estándares internacionales de calidad que determinan cual es el correcto para el transporte de las mercancías que comercializan.
Para el importador en cambio las obligaciones son diferentes, debido a que las condiciones de venta determinan el inicio de su responsabilidad en el transporte y el 90% de los daños se
detectan luego de que la carga arriba a puerto en destino, por lo cual es muy importante que el tipo de embalaje sea establecido previo al inicio de las negociaciones con el exportador y antes del inicio del transporte de las mercancías.
Ahora bien, ¿que papel juega el operador logístico en esta cuestión?
El mismo estará determinado por el vínculo comercial que establezca con sus clientes, pues puede limitarse a hacer algún tipo de referencia al respecto o tomar parte activa en el asunto, recomendando a un especialista en la materia que le ayudará a prevenir inconvenientes.
Esta última opción siempre es la más recomendable, pues brinda una solución importante para sus clientes y fideliza su relación comercial con estos.
¿Y en cuanto al seguro?
Nuestro rol esta definido por el marco ético que encuadra nuestra profesión, porque si bien no establecemos cual es el embalaje adecuado, debemos advertir que las deficiencias en el
mismo son causales de rechazo ante un siniestro por daño para cualquier seguro de este tipo.
Este principio de honestidad es un eje fundamental que nos permite resguardar la relación comercial de todos quienes elijen asegurar sus cargas con nuestras coberturas.
FUENTE: Rodrigo A. Turoni - Assekuransa