03/11/2013
Del Impuesto General de Importación, puedo afirmar que aunque es una contribución compleja en cuanto a su determinación, forma parte muy importante de los ingresos del estado mexicano. Hoy por hoy es un tema que reviste particular importancia porque todo parece indicar que a partir del próximo ejercicio fiscal, por la reformas fiscales ya aprobadas, la Secretaría de Hacienda a través del Servicio de Administración Tributaria deja al particular la posibilidad de que, al igual que un impuesto interno, sea auto determinado por el propio contribuyente sin la intervención de la figura del agente aduanal, que dicho sea de paso por muchos años ha sido el coadyuvante natural para efectos de una captación de recursos contributivos más segura, confiable y amplia. Pero más aún el agente aduanal ha sido el aval de casi todos los contribuyentes de éste y de todas las demás contribuciones que se debe de enterar al fisco antes de la entrada o salida de una mercancía al país.
Con un conjunto de ordenamientos jurídicos, a veces hasta confuso, y un sistema tributario tan complejo, lejos de eficientar el aparato económico y logístico del comercio exterior, yo lo que veo es la posibilidad de que dentro de un año los contribuyentes estén pagando más multas, recargos y actualizaciones que el principal que son las contribuciones.
En fin hasta aquí mi conclusión, con el ánimo de ver un México menos gris y con operadores fiscales que le den una mejor salida a nuestro panorama fiscal de comercio exterior, sin volverse una carga más a la ya de por sí pesada carga.
C.P. Rusel Montesino