07/06/2017
Dos etapas que vivirás como emprendedor antes de llegar al éxito.
Antes de conocer el éxito pasarás por dos etapas muy importantes e inevitables en nuestra vida, que son el crecimiento y la evolución interna, la primera, una etapa ineludible, la segunda, una necesidad para ser justo lo que queremos.
1. Crecimiento Esta etapa de nuestra de vida es sin duda, la vida misma. Nacemos pequeños, demasiado pequeños e indefensos ante un mundo cada vez más complicado y evolutivo que en cualquier descuido nos come.
Al igual que durante nuestra infancia, deseamos con mucho fervor crecer para ser adultos y por fin (según aquella inocente perspectiva) hacer lo que queramos en cualquier momento. Alcanzar el éxito conlleva un periodo de ansiedad y desespero muy difícil de controlar que sin duda nos lleva a tomar decisiones precipitadas en muchas ocasiones.
La paciencia forma parte fundamental, ya que el éxito no es inmediato y al igual que nuestro crecimiento, conlleva un proceso natural que demanda esfuerzo, golpes y aciertos que conforman el aprendizaje necesario para alcanzar el objetivo y una vez allí, enfrentar las nuevas responsabilidades de manera adecuada.
2. Evolución interna
Cuando decidimos emprender en determinadas áreas o proyectos, buscamos objetivos a los que muchas veces, no le trazamos un plan adecuado, y no damos un seguimiento óptimo para resultados adecuados.
Lo mismo pasa con nuestro ser, si no tomamos en cuenta nuestro cultivo espiritual y crecimiento interno, de nada nos servirá llegar a la cúspide en un día o en un siglo, porque lo realmente importante, no es llegar, sino permanecer, más que ser el mejor un momento, es quedar siempre entre los mejores, perdurar entre aquellos que con plenitud, paz y tranquilidad, lograron sus metas.
A sabiendas de esto, el éxito comienza a dispersarse como aquella figura en la que nos rodea el dinero, los yates, los lujos, que no son malos, pero que de nada sirven ante lo vacío de la estancia en lugar, ante la ausencia de musas que nos permitan mejorar, aun cuando podamos ser ya los mejores.
Es importante saber que intentar acelerar las cosas solo puede generar abruptas caídas de los avances que llevamos en proceso, incluso, de los que ya hemos conseguido, podemos destruir por completo nuestro trabajo de años.
Si quieres ser emprendedor, tener éxito, llevar tus cuentas a límites superiores, sentirte completo/a y gritar al mundo que de tu ingenio surgió la idea de llenar el planeta con un proyecto estable y salvador, también debes saber que todo llega en su momento, que del apuro sólo queda el cansancio y que en la paciencia, yace el más grande de los tesoros para el ser humano, que saber esperar jamás hará quemar el tiempo y que únicamente reconociendo que no estás listo aún, estarás preparado entonces para recibir la recompensa por la que has luchado, sin más atajos, sin más salidas, ya estás allí, ahora te toca continuar y mejorar, para poder mantenerte.