14/05/2026
Hay trabajadores expuestos a contaminantes químicos en el aire que llevan años sin saberlo. El daño no aparece en un turno. Aparece en años.
A diferencia de un accidente visible, las enfermedades por exposición crónica se desarrollan en silencio: solventes, polvos, humos metálicos, vapores. El resultado puede ser daño pulmonar, hepático o neurológico que ni el trabajador ni la empresa asocian al centro de trabajo hasta que ya es irreversible.
La NOM-010-STPS exige medir la concentración de contaminantes en el ambiente de trabajo, compararla contra los límites máximos permisibles de exposición (LMPE) y establecer controles concretos: ventilación, sustitución de sustancias o EPP específico cuando los controles de ingeniería no son suficientes.
El riesgo invisible sigue siendo riesgo.
¿Tu empresa tiene evaluado el nivel de contaminantes en sus áreas de trabajo, o se asume que "si no huele mal, no hay problema"? 👇