18/08/2026
A veces hablamos de inclusión como si se tratara únicamente de incorporar nuevas políticas.
Pero también está en las decisiones cotidianas que definen cómo trabajamos.
Un estudio de Birkbeck University y Neurodiversity in Business encontró que las personas neurodivergentes continúan reportando experiencias menos favorables de bienestar, seguridad psicológica y balance vida-trabajo. Además, 38% de las personas participantes había recibido un mandato de regreso a la oficina y más de la mitad señaló que esto les hizo reconsiderar permanecer en su organización.
La conversación no debería reducirse a “oficina vs. home office”.
La pregunta es más profunda:
¿estamos diseñando formas de trabajo que reconozcan la diversidad de las personas que forman parte de nuestras organizaciones?
La inclusión también se construye cuando dejamos de asumir que una misma solución funciona para todas las personas.
Y ahí es donde empieza una conversación sobre productividad más humana y no lineal.