02/09/2026
La productividad no ocurre en un cuerpo abstracto.
Ocurre en personas con distintos ritmos, necesidades y condiciones de salud.
Sin embargo, muchos modelos de trabajo siguen diseñándose bajo una expectativa de rendimiento constante: mismos horarios, misma disponibilidad y mismas condiciones todos los días.
La salud menstrual pone esta contradicción sobre la mesa.
No se trata de asumir que menstruar implica menor productividad, ni de reducir las expectativas de desempeño. Se trata de preguntarnos si nuestras organizaciones cuentan con las condiciones necesarias para que las variaciones humanas no se conviertan en barreras.
Porque cuando un modelo no contempla la diversidad biológica, lo que parece una situación individual puede terminar impactando el bienestar, la autonomía, la experiencia laboral y el desempeño.
Diseñar para la diversidad también es diseñar para una productividad sostenible.
¿Qué tan flexible es realmente el modelo de trabajo de tu organización?