ANTEPROYECTO CONCEPTUAL DEL PLAN MAESTRO PARA
EL RESCATE INTEGRAL DE LA MERCED
CARLOS MARÍN / DIRECTOR
JOSÉ MUÑOZ VILLERS / DIRECTOR
VICTOR HUGO HOFMANN / URBANISTA
EMMA MORALES / URBANISTA
HUGO SÁNCHEZ / PAISAJE
El pasado lunes 16 de diciembre del 2013 se dio a conocer al equipo ganador del Concurso del Anteproyecto Conceptual para el Plan Maestro de la Merced dirigido por José Muñoz Villers
y Carlos Marín, en el que además participaron los urbanistas Víctor Hugo Hofmann y Emma Morales, el diseñador industrial Ariel Rojo y el paisajista Hugo Sánchez . El Concurso fue convocado por el Gobierno del Distrito Federal y el Consejo Consultivo para el Rescate Integral de la Merced a través de la Secretaría de Desarrollo Económico con el apoyo técnico del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México A.C. La propuesta de Marín y Muñoz Villers está basada en estrategias a corto, mediano y largo plazo que tienen como intención ‘revitalizar la zona de la Merced a partir de la revalorización del espacio público y los mercados públicos, como elementos articuladores de las actividades sociales, comerciales y culturales así como detonadores del proceso de reconstrucción del tejido social, reconexión con barrios contiguos y mejoramiento de la imagen, movilidad, seguridad, funcionamiento y habitabilidad de la zona’. Los principios que rigieron el anteproyecto conceptual fueron: 1) modelo sustentable y resiliente; 2) rescate de mercados públicos como medios y objetos de revitalización urbana; 3) detonar y fortalecer la puesta en valor comercial, social, histórica y cultural de La Merced; 4) Habilitar y eficientar movilidad, accesibilidad y conectividad; 5) Reordenar la estructura urbana y el potencial de desarrollo. La propuesta conceptual está organizada a partir de la creación de una nueva plaza pública en el corazón de la Merced y una red de andadores peatonales que tiene la intención de proveer de un espacio para el desarrollo de actividades sociales, recreativas y culturales del barrio, al mismo tiempo que dará mayor visibilidad a los mercados colindantes influyendo en la creación de nuevos flujos que incrementen el potencial comercial de la zona. La plaza también servirá como punto de reunión y albergue en caso de contingencias o desastres naturales garantizando la seguridad de los 200,000 visitantes diarios que tiene la zona. Entre las principales estrategias del proyecto se encuentran: la creación de una identidad arquitectónica en los mercados no catalogados; la revalorización del patrimonio edificado a partir de la peatonalización de calles, y recuperación de plazas y atrios así como su aprovechamiento en nuevos usos; destinar el primer nivel de la nave mayor para equipamiento destinado al desarrollo comunitario para familias de locatarios y residentes de la zona; la creación de un Centro Nacional Gastronómico como oportunidad para el desarrollo económico y turístico; la creación de un Centro de Transferencia Multimodal (CETRAM) para mejorar las condiciones de transporte e incrementar las oportunidades de comercio; el reciclamiento de espacios subutilizados como el Mercado San Ciprián para incrementar la oferta de locales comerciales y de espacios para almacenamiento, carga y descarga en un nuevo puerto seco y manejo de residuos; así mismo se incrementa en diversos puntos de la zona la oferta de locales comerciales para que la totalidad de los comerciantes de las zona cuenten con las mejores condiciones. La propuesta conceptual también establece una estrategia de ordenamiento de la estructura urbana que busca consolidar y fortalecer el equipamiento de abasto, incorporar nuevo equipamiento para el desarrollo comunitario, mejorar el equipamiento de transporte, ampliar las opciones de vivienda con usos habitacional con comercio, habitacional mixto, espacios abiertos, y la propuesta de predios R3 que tiene como propósito intervenir inmuebles y predios en condiciones de deterioro cuyo uso actual se considera adecuado y presentan potencial para que sean Rehabilitados, Revitalizados y Revalorizados. Se estableció una estrategia de arborización concentrada en el árbol como pieza elemental de la revalorización del espacio público. El árbol se concibe como pieza de identidad de los espacios más importantes de la Merced y sirve como elemento de orientación; se concentra en grupos, alineaciones, pantallas o hitos para dirigir el flujo, enmarcar vistas o mitigarlas. Asimismo, se plantea la posibilidad de incorporar huertos urbanos como estrategia para recuperar el sentido de identidad del barrio e incorporar a las familias sobre la agricultura urbana y el buen comer. La estrategia de mobiliario urbano previsto incorpora piezas de recinto labrado inspiradas en motivos prehispánicos, mobiliario urbano de línea como la línea Alma que ha sido probada y que ayuda a la generación de una visión integral en los espacios públicos de la Ciudad de México y la creación de nuevos elementos inspirados en el lugar y su historia como hidrantes que sirvan como Memorial para recordar a la población los riesgos que representa una contingencia como el incendio que consumió casi una tercera parte de la nave mayor. Visualizamos el proyecto para el Plan Maestro para el Rescate Integral de la Ciudad como una oportunidad relacionada con el derecho a la ciudad, porque es un proyecto de gran escala, alrededor de 220 hectáreas, que recibe diariamente a unas 200,000 personas, y que además es un espacio de identidad, historia y tradición único en el mundo y referente en América Latina como el área de mercados de mayor dimensión y antigüedad. La elaboración del plan maestro entonces se convierte en un instrumento de ciudadanía en el que se buscará integrar los más fundamentales derechos de las personas que ahí habitan y transitan. La Merced entonces se podrá ver como un lugar universal, en el que puedan visitar todas las personas independientemente de su s**o, origen, raza, religión, nivel socio-económico, preferencia sexual, edad. Deberá ser un lugar accesible que permita el libre tránsito de todas las personas, preferentemente en la escala humana, la del peatón. Deberá ser un lugar en donde haya equidad social e igualdad de oportunidades, incrementando la capacidad comercial de la zona pero principalmente mejorando las condiciones de vida de los que ahí habitan para tener mayor visibilidad y por lo mismo mayor seguridad y posibilidad de desarrollo. Se buscará que exista transparencia en la implementación del plan así como que se entienda en términos de corresponsabilidad, en donde la correcta implementación dependerá en gran medida de la participación de los principales actores de la zona, considerando no los beneficios individuales sino los colectivos, promoviendo de esta manera una visión de una ciudad más justa para todos.