27/11/2020
¿De qué forma el control apoya el logro de los objetivos empresariales y permite hacer ajustes adecuados en las distintas fases del proceso administrativo?
Las fases del control y dirección, a mi parecer, son las que más trabajo cuestan de implementar en las organizaciones. Diversos autores mencionan que después de la planeación y organización ocurre el llamado GAP DE LA EJECUCION:
1. Ya que la organización ha generado su objetivo y la meta principal para la ejecución de la planeación y organización, sucede que el 15% de los integrantes de la organización no sabe cuáles son estos objetivos. ¿Cómo le va a dar seguimiento? ¿Cómo las va a comunicar a su equipo? Estas actividades son de suma importancia para minimizar el GAP de la ejecución en general.
2. Solo el 19% de los integrantes de la organización, hacen suya una meta y se apasionan por conseguir la misma.
3. Las personas solo dedican el 49% de su tiempo en el logro de las principales metas de su organización.
4. El 51% de las personas no saben realmente que es lo que deben de hacer para ayudar a su organización a alcanzar las metas.
Con estos datos, la fase del control, solo funcionará si se reducen los porcentajes anteriores y se logra comunicar en todas las áreas lo que requiere la organización y los objetivos estratégicos, tácticos y operativos. Es una condición suficiente y necesaria que toda la organización se entere del “rumbo” que quiere tomar la empresa, para que la fase de control tenga éxito y se pueda medir el grado de alcance de la consecución de las metas.
Así pues, se puede decir que la fase del control se divide en tres temas para apoyar el logro de los objetivos de la organización:
1. Propósito del control. Asegurar que se logren los objetivos.
2. Estructura del control. Implementación de mecanismos de control con el fin de tener información relevante por medio de la creación de indicadores clave de desempeño (KPI’S) para alertar de desviaciones y corregir adecuadamente.
3. Proceso del control. Aplicar acciones de control tomando en cuenta las desviaciones con respecto a lo planeado.
Con respecto a las metas organizacionales:
1. Definir las metas estratégicas, tácticas y operacionales.
2. Definir los indicadores clave de desempeño que permitan saber si se va en el camino de lograr las metas. (tomar en cuenta aspectos de Finanzas, Clientes, Procesos Internos y Gente, principalmente).
Con respecto a las metas por áreas:
1. La organización deberá realizar reuniones con las diferentes áreas para comunicar las metas estratégicas. Este punto es de suma importancia para evitar el GAP DE LA EJECUCIÖN:
2. Se deben mostrar las metas de la organización y como el área específica puede ayudar a lograrlas.
3. Establecer los indicadores clave de desempeño (KPI’S) por área.
4. Deberán ser metas numéricas a alcanzar.
5. Establecimiento de agenda de juntas de control.
6. En caso de lograr las metas se deberá reconocer al personal.
7. En caso de que no se logren las metas, se deberán analizar las causas y establecer nuevas acciones.
En resumen, desde mi punto de vista, la fase de control es de vital importancia para que el proceso administrativo logre sus metas y se puedan realizar ajustes o prevenciones para el éxito de la organización.