18/11/2025
Desde hace un tiempo se ha hablado de los efectos de la luminosidad artificial en los ecosistemas que se encuentran alrededor de las ciudades así como las afectaciones a especies silvestres que cohabitan en las ciudades...
Y empezamos a generar conocimiento sobre este este tema basado en ciencia!!
💡 El Lado Oscuro de la Luz: Cómo la Contaminación Lumínica Desordena el Reloj Genético de Plantas y Animales 🌃
Centro de Investigación:
Universidad de Exeter (Reino Unido), en colaboración con el Centro de Ecología y Conservación y el Instituto de Investigación Helmholtz.
Fecha de Publicación:
Febrero de 2025 (Basado en la intensa investigación sobre cronobiología y ecología urbana).
Reseña:
La contaminación lumínica artificial nocturna (ALAN, por sus siglas en inglés) se ha convertido en una preocupación ambiental creciente, y este nuevo estudio revela un impacto mucho más profundo de lo que se creía: la luz nocturna, incluso en bajos niveles, es capaz de alterar el reloj circadiano o genético no solo en animales, sino también en plantas. Los científicos utilizaron áreas de simulación para exponer especies clave a espectros de luz LED comúnmente usados en ciudades, descubriendo una desincronización biológica masiva.
En el reino vegetal, la luz constante interrumpe los ciclos de floración y la producción de fitohormonas, lo que tiene graves implicaciones para la reproducción de la planta y, en consecuencia, para los polinizadores. En el ámbito animal, la luz artificial suprime la producción de melatonina en aves y mamíferos, lo que afecta el sueño, el sistema inmunológico y el calendario de migración. El estudio es particularmente revelador al mostrar cómo la luz azul de los LED modernos es especialmente disruptiva para los genes que regulan la hibernación en pequeños mamíferos.
El impacto más preocupante se centra en la red trófica nocturna. Al desorientar a los insectos (que son atraídos fatalmente a las fuentes de luz), se rompe la cadena alimentaria, afectando a murciélagos, anfibios y aves nocturnas que dependen de ellos para alimentarse. Este efecto dominó no solo disminuye las poblaciones de depredadores, sino que también reduce la polinización nocturna, lo que conduce a una pérdida de la función ecológica en áreas periurbanas.
En conclusión, la investigación clasifica la contaminación lumínica como un estresor ambiental crónico y global que está "reescribiendo" el código biológico de la naturaleza. Los hallazgos exigen un cambio en el diseño de iluminación urbana, recomendando el uso de luminarias con espectros de luz roja o ámbar, y la implementación de sistemas de atenuación o apagado inteligente para proteger la integridad cronobiológica de nuestros ecosistemas.
Fuente Revistas científicas enfocadas en Cronobiología, Ecología de la Conservación y reportajes de la Universidad de Exeter.