22/05/2026
¡ENTRENA TU CEREBRO CON TUS PALABRAS!
Tú entrenas a tu cerebro cuando te esfuerzas en tener un lenguaje positivo contigo mismo.
Lo que tú te dices tú cerebro lo "escucha" y lo recibe.
Si te hablas de una manera positiva y empoderada cuando las cosas salen mal, tu cerebro se calma y en vez de conectar la parte de la amígdala, la del cerebro límbico, relacionado con la alerta y el peligro, lo que hace es activar la parte del cortex prefrontral, que es la parte más sofisticada de nuestro cerebro y que es la que te permite ver un problema desde otra perspectiva, te deja ver nuevas soluciones, te deja ser brillante.
En resumen, te ayuda a pensar de otra manera. Y eso lo estás provocando tú mismo simplemente por cómo te estás hablando.
Entonces, si tú te hablas bien cuando las cosas no salen como esperabas, tu cerebro va a tener más energía y va a conectar las áreas cerebrales que a ti te van a permitir tomar mejores decisiones y obtener mejores resultados.
En cambio si te hablas mal, le estás diciendo a tu cerebro estoy en peligro, me siento amenazado, está situación es terrible, estoy sufriendo, no hay salida, todo me sale mal, etc. Y tú cerebro se lo cree.
El resultado, te vuelves menos racional, te bloqueas, te pones en el papel de víctima. Simplemente porque estás usando menos áreas cerebrales.
¿Que sucede frecuentemente? Que cuando uno tiene un hábito y se ha acostumbrado y ha acostumbrado a su cerebro que su lugar seguro es el de la queja, el de la víctima, el de sentirse mal, aunque tú te sientas muy mal por eso, para tu cerebro esa es la manera segura de funcionar, ya se acostumbró y va a seguir haciendo lo mismo, aunque tú no te sientas bien.
Cuando las cosas salen mal pon atención en cómo te hablas y comienza a crear un nuevo hábito de hablarte en positivo.
Usa palabras como: "Estoy aprendiendo y lo voy a hacer mejor"; "Calma, esto va a mejorar"; "Es temporal, van a venir cosas mejores"; "He tenido anteriormente malos momentos y siempre mejoran", etc.
¿Aceptas el reto? Cambia tu vida.