16/06/2020
Engancharnos es un término fabuloso para referirnos a la activación emocional negativa que experimentamos cuando alguien hace o no hace algo.
En el mejor de los casos apretamos los dientes y esbozamos nuestra mejor sonrisa, cuando es imprescindible mantener la compostura, como en el caso de que sea nuestro jefe con quien nos hemos enganchado.
En el peor de los casos, engancharnos asegura un fuerte conflicto que como bien sabemos puede dejar secuelas y consecuencias que nos acompañen toda la vida.
Si claro, es fácil aconsejar a cualquiera que NO SE ENGANCHE, pero cómo desarrollar la capacidad para no hacerlo, e incluso la maestría para, cual maestro de Aikido, usar la fuerza de nuestro oponente en nuestro beneficio.
Siguiendo la metáfora de la agresión física, muchas personas no ven más opción que aguantar los golpes que reciben diariamente, incluso por parte de un ser querido, cuya relación se ha amargado.
Otras, responden siguiendo la ley de la física que dice que a toda acción corresponde una reacción de la misma intensidad pero en sentido contrario. De manera semejante a como lo hacemos con otras personas, podemos ENGANCHARNOS con el BICHO y generar más de aquello de lo que nos quejamos.
O bien, comprender la DINAMICA del ENGANCHE, desarticularla, y aprovechar la situación para nuestro CRECIMIENTO.