07/09/2022
Personajes y política
Estamos ya viviendo el tiempo en que, a toda costa, y costo, los aspirantes políticos a un cargo público quieren hacerse notar y ser el "ajonjolí de todos los moles".
Por eso hoy recuerdo la asesoría que tuve oportunidad de dar a una joven que presentaría su examen profesional como licenciada en gastronomía y su tema era la preparación del "Mole Rosa".
Todos los moles tienen sus propios ingredientes, y aunque no lo crean algunos ni chile llevan, todos tienen sus secretos de preparación y aunque la mayoría lleva ajonjolí, no todos los moles son iguales.
Esto lo deben de analizar aquellos que buscarán los reflectores de los medios de comunicación y hasta delantal y cofia usan de outfit tan solo para "lucirse". Y vaya que lo hacen.
Pero si el personaje en cuestión siempre ha manejado una imagen de estadista, de conocimiento del primer mundo y hasta canciller es, colocarse el delantal y decir que aprendió a cocinar, NO le hace falta.
Señores hacedores de imagen pública, no descubran el hilo negro y quieran que su personaje sea el "ajonjolí de todos los moles".
El Mole Rosa, exquisito por su sabor no amerita ser aderezado con ajonjolí, su colorido y sabor lo adquiere de esa flor, el rosal, cuyos pétalos son delicados y esconde sus espinas en su tallo.
Déjenlos ser, quizá es bueno no tener siempre el ceño fruncido, de vez en cuando una sonrisa o un chistecillo por ahí, pero si no es su estilo, si la población lo aprecia por lo que ve, ponerle una máscara equivale a querer ocultarlo.