Practum

Practum En conjunto con tus equipos de mayor influencia, diseñamos estrategias y les ayudamos a implementarlas con disciplina y enfoque.

🏆 Transformamos organizaciones desde dentro
📐 PM · Desarrollo humano · Certificaciones
🏢 Empresas que confían: Softtek · CEMEX · Bimbo · UANL· Banorte y más
🎓 Certifícate en PMP® con ALCUM
📈 Te ayudamos con la Gestión de tus Proyectos Nuestro principal objetivo es que colaboradores, herramientas y procesos, en los niveles medio y alto de la organización, sean mediblemente más efectivos, eficien

tes y productivos, logrando trasformar a tu organización para mejorar su rentabilidad. Primero entendemos tus metas y la cultura de trabajo, y a partir de ahí desarrollamos los mejores planes que satisfagan las necesidades de tu negocio.

Hay dos tipos de juntas. Unas te roban la tarde (y el alma). Otras mueven tuempresa.La primera es la que más duele.No po...
29/05/2026

Hay dos tipos de juntas. Unas te roban la tarde (y el alma). Otras mueven tu
empresa.
La primera es la que más duele.
No porque sea conflictiva. Sino porque es vacía.
Y tú sales de ahí sabiendo que nunca volverás a tener esa hora de tu vida.
La llamaré la junta que revisa.

Empieza puntual. Todos con café. Alguien comparte pantalla.
Y empieza el desfile de lo que ya sabías.
“El proyecto Alpha sigue en verde.”
“El Beta tiene un retraso menor, pero lo controlamos.”
“Gamma está en amarillo desde hace tres sema
nas. Seguimos en eso.”

Nadie dice lo que todos piensan:
“Tres semanas en amarillo es rojo, ¿en serio?”
Pero no. Todos asienten. Algunos miran el móvil.
Se toman acuerdos. Ahora con minutas generadas por IA, muy bonitas.
Que luego nadie ve.
Y se despiden como siempre:
“Revisamos la semana que viene.”
“Lo hablamos con el área comercial.”
“Te mando un correo.”
Todos salen con energía.

Pero esa energía es mentira. Es el subidón de haber sobrevivido una hora más (o
dos, o tres...).
Y entonces pasa lo que siempre pasa:
Los acuerdos no se cumplen.
Los compromisos no se ejecutan.
Los bloqueadores no se destrabaron.
Las decisiones siguen donde estaban.
Solo que ahora hay un acta de 6 páginas que nadie va a leer.

¿Te suena?
Claro que te suena. Porque has estado en cientos de juntas así.
Y lo peor no es el tiempo perdido.
Lo peor es la hipocresía de fingir que sirvieron para algo.
La otra junta es la que casi nadie tiene.
La llamaré la junta que destraba.
No empieza con diapositivas.
Empieza con una pregunta que incomoda:
“¿Qué es lo que nos está paralizando hoy?”
Allí no se lee el verde. El verde camina solo.
Lo que interesa es lo marrón, lo atorado, lo que ya va tarde.
Y no se permite el “lo estamos viendo”.

Esa frase es veneno. Significa: no hemos hecho nada.
Aquí se exige:
“Esto lo resuelvo hoy con María y mañana antes de las 11 está desbloqueado.”
Cada impedimento tiene un dueño con nombre y apellido.
Y una hora exacta en el reloj.
No un “pronto”. No un “esta semana”.
Una hora. Porque si no tiene hora, no tiene dueño de verdad.
Cuando termina esa junta, no hay aplausos. No hay energía falsa.
Hay incomodidad, sí. Hay presión.
Pero también hay claridad. Y un sistema que va a perseguir cada compromiso hasta
que se cumpla—sin que el CEO tenga que perseguir a nadie

¿Por qué la mayoría de las empresas eligen la primera junta una y otra vez?
Porque la junta que revisa es segura.
No expone al que no hizo su tarea.
No obliga al director comercial a decir “no le di prioridad”.
No deja en evidencia al que lleva tres semanas con un bloqueador y no lo escaló.
Es una reunión de cortesía. Una ficción organizada.
Un teatro donde todos aplauden al final y nadie cambia nada

Hay dos tipos de juntas.
Unas te roban la tarde (y el alma).
Otras mueven tu empresa.
La primera:
Revisa.
Todos asienten.
Acuerdos bonitos.
Nadie cumple.
Sales con un acta de 6 páginas que nadie leerá.

La segunda:
Destraba.
Empieza con:
“¿Qué nos
paraliza?”
No se permite el
“lo estamos viendo”.

Se exige:
“Hoy antes de las 11 lo resuelvo.”
Dueños con nombre y hora exacta.
Una junta es segura.
La otra es incómoda.
Una es teatro.
La otra es motor.
¿Cuál estás teniendo?

Si esto te hizo apretar la mandíbula...
25 minutos. Sin costo.
Para revisar si puedes pasar de revisión a desbloqueo real.
Link en mi bio y primer comentario.
Pregunta:
¿Cuántas horas has perdido en juntas donde todos sabían que no servía para nada
y nadie dijo nada?
Ahora piensa cuántas más regalarás.

—Andreína Siller | PMG

Tasha Eurich, investigadora organizacional de la Universidad de Colorado, documentó en Insight (Crown Business, 2017) qu...
29/05/2026

Tasha Eurich, investigadora organizacional de la Universidad de Colorado, documentó en Insight (Crown Business, 2017) que el 95% de las personas cree ser autoconsciente — pero solo el 10 al 15% realmente lo es.

Y en el liderazgo, esa brecha tiene consecuencias muy concretas: decisiones tomadas desde sesgos no reconocidos, equipos que aprenden a decirle al líder lo que quiere escuchar, y alta rotación alrededor de personas que nadie "entiende por qué desgastan tanto."

En PMG-ZOLPHY integramos el autoconocimiento en todos nuestros programas porque llevamos 25 años viendo que es el fundamento de todo lo demás: comunicación, liderazgo, gestión de equipos, toma de decisiones.

Una herramienta práctica para esta semana:

Al final del día, antes de cerrar el trabajo, responde estas 3 preguntas:
1. ¿Qué emoción dominó mis interacciones de hoy?
2. ¿Hubo alguna reacción mía que no correspondió al tamaño del evento?
3. ¿Actué hoy conforme a los valores que digo tener?

Con el tiempo, las respuestas revelan patrones.
Y los patrones, una vez vistos, se pueden elegir o cambiar.

¿Prácticas algún tipo de reflexión sobre tu estilo de liderazgo?
Cuéntanos en los comentarios.👇

Si la segunda opción es más frecuente, tu organización tiene un problema de apertura psicológica.Y según McKinsey (2021)...
28/05/2026

Si la segunda opción es más frecuente, tu organización tiene un problema de apertura psicológica.

Y según McKinsey (2021), ese problema le cuesta a las empresas en tres frentes: menos innovación, mayor rotación y peor toma de decisiones.

Amy Edmondson de Harvard lo demostró en su investigación con Google: el factor más predictivo del desempeño de un equipo no es el talento — es la seguridad psicológica para expresarse.

Martin Seligman, en Learned Optimism (Vintage Books, 2006), añade que los equipos con estilo explicativo optimista — que ven los problemas como temporales y manejables — resuelven desafíos más rápido y con menos desgaste.

La apertura y el optimismo no son actitudes "bonitas." Son ventajas competitivas medibles.

En PMG-ZOLPHY llevamos 25 años trabajando estas actitudes con líderes y equipos de toda Latinoamérica.

¿Qué tan abierta es la cultura de tu empresa?
Cuéntanos en los comentarios — y comparte este post con alguien en tu organización que necesita leer esto.👇

Estás son 5 señales de que tus proyectos estratégicos están fuera de control - aunque nadie te lo diga.Agenda con nosotr...
28/05/2026

Estás son 5 señales de que tus proyectos estratégicos están fuera de control - aunque nadie te lo diga.

Agenda con nosotros👇🏻

La respuesta a esa pregunta define el nivel de autogestión de tu equipo.Y diversos estudios de Project Management nos di...
27/05/2026

La respuesta a esa pregunta define el nivel de autogestión de tu equipo.

Y diversos estudios de Project Management nos dicen que la falta de proactividad en los equipos es uno de los factores más frecuentes en el fracaso de proyectos — por encima de problemas técnicos o presupuestales.

En PMG-ZOLPHY llevamos 25 años trabajando este tema con organizaciones de toda Latinoamérica. Y la buena noticia: la proactividad se puede entrenar.

¿Cómo describes el nivel de autogestión de tu equipo hoy?

A) Alto: resuelven y proponen sin que yo tenga que empujar
B) Medio: actúan cuando detectan el problema, pero rara vez antes
C) Bajo: esperan instrucciones para casi todo
D) Variable: depende mucho de la persona

Cuéntanos en los comentarios — y si quieres saber cómo PMG-ZOLPHY puede apoyar a tu organización, escríbenos.

Lo que pasa entre una junta y otra es lo único que importa. La reunión es soloel teatro.Las juntas de dirección son prec...
27/05/2026

Lo que pasa entre una junta y otra es lo único que importa. La reunión es solo
el teatro.

Las juntas de dirección son preciosas. Buena mesa. Pantalla grande. Café en taza
con logo. Todos asienten. Todos se comprometen. Todos salen con energía.

Y luego... ocurre la vida real.

Pasan dos días. Luego cinco. Luego siete. Cuando vuelven a sentarse, el 80% de los
compromisos están exactamente igual que la vez anterior. Los bloqueadores no se
destrabaron. Las decisiones no bajaron. Los compromisos se diluyeron en
correos que nadie atendió.

Y el retraso de una semana... solo hay que asumirlo.

¿Por qué? Porque la junta fue un ritual, no un motor.

El avance real no ocurre en la sala de juntas. Ocurre en el espacio incómodo,
anónimo y sin dueño que hay entre una reunión y la siguiente. Ese espacio es
donde los proyectos ganan o mueren. Donde un retraso de dos días se convierte
en dos semanas. Donde un “yo me encargo” se convierte en “creí que lo hacía
otro”.

Y ese espacio, en la mayoría de las empresas, no tiene estructura. No tiene reglas
claras. No tiene rendición de cuentas. Depende de la asertividad del CEO, de la
buena voluntad del equipo... y a veces, hasta de la suerte.

He visto juntas impecables — actas perfectas tomadas por IA, responsables claros,
plazos concretos — seguidas de una ejecución que parecía de otra empresa. No
falló la reunión. Falló el sistema entre - juntas.

Porque una decisión que no se ejecuta en los primeros tres días, probablemente no
se ejecuta nunca. Un bloqueador que nadie escala en menos de 24 horas se
convierte en problema estratégico a los 15 días. Un compromiso sin recordatorio
automático es una promesa que el tiempo entierra.

La solución no es juntarse más seguido. No son reuniones más largas. No es un
acta más detallada.

La solución es diseñar lo que pasa después . Que cada junta genere un flujo de
acción trazable, con dueños reales, fechas visibles y escalamiento automático
cuando algo se detiene. Que el CEO no tenga que perseguir. Que el sistema
persiga solo.

Si alguna vez saliste de una reunión con todo claro... y una semana después
descubriste que nadie hizo nada, esto va por ti. No es culpa de tu equipo. Es culpa
del vacío que dejaste sin llenar.

Te propongo algo sencillo:
25 minutos, sin costo, presencial o virtual, para revisar si esto que te duele tiene
solución con una intervención breve, práctica y económica.
El enlace para agendarlo está en el primer comentario.

Y una pregunta para que no te vayas con la sensación de que esto le pasa solo a tu
empresa:

¿Cuántos compromisos de tu última junta se cumplieron completos antes de
los siguientes siete días?
Si no lo sabes con exactitud, ahí está tu respuesta.

Comentarios abiertos, como siempre.

— Andreína Siller | PMG

El sistema de seguimiento de tu empresa... eres tú.Y eso es un problema.Lo he visto cientos de veces.El avance de los pr...
27/05/2026

El sistema de seguimiento de tu empresa... eres tú.
Y eso es un problema.

Lo he visto cientos de veces.
El avance de los proyectos muchas veces depende de que el CEO lo empuje.
No de una estructura.
No de un mecanismo automático.
No de una regla clara.

Es él contra su agenda.
Contra 14 reuniones al día.
Contra viajes, cierres, inversores, el consejo.

Y entonces pasa lo inevitable:
No presiona a tiempo.
Un proyecto se desvía tres semanas.
Nadie lo dice.
El costo aparece en el informe del trimestre.

Y la junta directiva pregunta: “¿Cómo no lo vimos?”

No lo vieron porque el CEO no puede estar en todo.
No es Spiderman.
Es una persona. Con límites. Con fatiga. Con días malos.

Pero el sistema — si se le puede llamar así—
está diseñado como si él tuviera 36 horas al
día y memoria fotográfica para 47 proyectos simultáneos.

He visto empresas con 200 empleados.
Con 2.000. Con 20.000.
Todas con el mismo síntoma:

El seguimiento está en la agenda del CEO.

¿Te suena?
No estoy juzgando. Solo describiendo lo que he visto una
y otra vez.

La solución no es que el CEO pregunte más.
Es que un sistema funcione sin que él esté empujando.

Que un retraso se active solo.
Que un bloqueador tenga dueño antes de la junta.
Que el avance se vea sin que nadie persiga a nadie.

Mientras el seguimiento dependa de que el CEO recuerde presionar,
la empresa no tiene un sistema.
Tiene un cuello de botella con un gran título.

Si esto que leíste te hizo apretar la mandíbula o suspirar...
No estás solo. Y no es tu culpa. Es el sistema (o la falta de él).

Te propongo algo sencillo:
25 minutos, sin costo, presencial o virtual, para revisar si este reto existe en tu
organización — y si tiene solución con una intervención breve, práctica y
económica.

El enlace para agendarlo está en el primer comentario.

Y antes de que te vayas, una pregunta para que no te quede solo el malestar:

¿Qué seguimiento se detiene cuando tú estás enfermo, de viaje o colapsado?
Ahí es exactamente donde está tu riesgo real.

Comentarios abiertos, como siempre.

— Andreína Siller | PMG

Llevo 25 años viendo esto.El problema más costoso en muchas empresas no está en los equipos.Está en la junta de direcció...
26/05/2026

Llevo 25 años viendo esto.

El problema más costoso en muchas empresas no está en los equipos.

Está en la junta de dirección.

Me explico.

Cuando trabajo con bancos, fábricas o tecnológicas, es frecuente
que encuentre equipos capaces, metodologías instaladas, herramientas funcionando.

Y un CEO que no tiene visibilidad real de lo que está en riesgo.

No porque nadie trabaje.

Sino porque el sistema de seguimiento fue diseñado para los equipos, no para quien toma las decisiones.

¿Qué pasa entonces?

La Dirección General busca el control mediante juntas semanales o quincenales.

Revisan avances, toman acuerdos, asignan responsables.

Todos salen con energía.

Pasan siete días.

Cuando vuelven a reunirse, los acuerdos están a medias.
Los bloqueadores siguen intactos.

Nadie escaló nada a tiempo.

Y la junta se parece sospechosamente a la anterior — solo que con más urgencia y menos claridad.

El problema no es la gente.

Es el espacio entre juntas.

Ese espacio no tiene dueño.

No tiene estructura.

No tiene seguimiento real.

Y ahí viven las decisiones pospuestas, los proyectos que se retrasan, y los riesgos que nadie ve venir hasta que ya cuestan plata.

Lo he visto en empresas con miles de empleados, presupuestos enormes y equipazos.

La solución no es más tecnología.

No es otra metodología.

No es contratar más gente.

Es un sistema ejecutivo simple y trazable que convierta cada junta en un motor de avance real — no en una revisión de lo que no pasó.

Voy a seguir compartiendo sobre esto estas semanas.

Si te resonó, dejame un comentario.

Y una pregunta directa para cerrar:

¿Cómo describirías hoy el seguimiento real de tus proyectos estratégicos... entre junta y junta?

Si sentiste que tu dirección podría estar viviendo esto, te propongo algo simple: 25 minutos, sin costo, presencial o remoto, para revisar si el reto existe y si tiene solución con una intervención breve, práctica y económica.

El link para agendarlo está en el primer comentario. — Andreína Siller | PMG

La respuesta a esa pregunta dice más sobre la cultura de tu organización que cualquier encuesta de clima laboral.En PMG-...
26/05/2026

La respuesta a esa pregunta dice más sobre la cultura de tu organización que cualquier encuesta de clima laboral.

En PMG-ZOLPHY llevamos 25 años trabajando con equipos de toda Latinoamérica. Y uno de los patrones que más vemos en organizaciones estancadas es este: una cultura donde los errores se ocultan porque las personas tienen miedo a las consecuencias.

Cuando eso pasa, los problemas pequeños se convierten en crisis.
Y las crisis se convierten en catástrofes.

Gallup documentó en su State of the Global Workplace 2023 que los equipos con baja cultura de accountability tienen hasta 34% menos productividad que aquellos donde las personas se hacen responsables de sus resultados.

La solución no es más presión. Es construir una cultura donde hacerse cargo sea seguro — e incluso reconocido.

¿Cómo está tu organización en esto?

Cuéntanos en los comentarios.

Y si crees que tu equipo necesita trabajar este tema, escríbenos — en PMG-ZOLPHY tenemos programas diseñados exactamente para esto.

El 40% de nuestras acciones diarias son hábitos automáticos — no decisiones conscientes.Eso incluye cómo arrancas el día...
22/05/2026

El 40% de nuestras acciones diarias son hábitos automáticos — no decisiones conscientes.

Eso incluye cómo arrancas el día, cómo respondes al estrés, cómo priorizas tu tiempo, cómo te comunicas con tu equipo.

En PMG-ZOLPHY llevamos 25 años trabajando con profesionistas de toda Latinoamérica. Y la pregunta que más impacta en nuestros programas es esta:

¿Tus hábitos diarios te acercan o te alejan de quien quieres ser?

2 hábitos que puedes implementar esta semana — pequeños, pero de alto impacto:

HÁBITO 1 — Los 3 de la mañana:
Antes de abrir el correo o WhatsApp, escribe las 3 cosas más importantes que necesitas lograr hoy.
Solo 3. Eso activa tu enfoque antes de que el ruido lo secuestre.

HÁBITO 2 — La pausa de transición:
Entre reuniones, dedica 2 minutos a cerrar lo anterior y prepararte para lo siguiente.
No revisar el teléfono. Solo respirar, notar cómo estás y decidir con qué actitud entras a lo que sigue.

¿Cuál de los dos implementas primero?
Cuéntanos en los comentarios — y etiqueta a alguien que lo necesita leer hoy.👇

Dirección

Boulevard Puerta Del Sol 1013 Col. San Jerónimo
Monterrey
64630

Teléfono

+528183152324

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Practum publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Practum:

Compartir

Categoría