13/05/2026
Llevo varios meses platicando con dueños de negocios gastronómicos. Una constante: terminan las temporadas altas sin saber con precisión cómo les fue.
Saben que vendieron mucho. Saben que trabajaron como nunca. Pero el número final, el real, el que importa, ese se les escapa.
Y lo más triste no es eso. Lo más triste es que cuando llega la siguiente temporada, repiten exactamente el mismo patrón.
Romper el ciclo no es complicado. Pero sí requiere alguien que se siente contigo a ver los números sin juicio.
¿Cómo te fue este 10 de mayo? Te leo abajo.