07/08/2026
Muchas veces hemos visto que la urgencia tiene una forma muy particular de empujar malas decisiones.
Primero aparece una vacante, luego alguien dice:
❞𝐍𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐜𝐮𝐛𝐫𝐢𝐫𝐥𝐚 𝐲𝐚.❞ Entonces empieza la carrera.
Se publica.
Se entrevistan candidatos.
Se comparan currículums.
Se ajustan requisitos sobre la marcha.
Y cuando finalmente alguien entra, a las pocas semanas empiezan las dudas:
❞𝐒𝐢́ 𝐬𝐚𝐛𝐞 𝐯𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐬𝐚𝐫𝐫𝐨𝐥𝐥𝐚 𝐜𝐥𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬.❞
❞𝐒𝐢́ 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐫𝐢𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐚𝐝𝐚𝐩𝐭𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐨𝐩𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧.❞
❞𝐒𝐢́ 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐞 𝐞𝐥 𝐩𝐞𝐫𝐟𝐢𝐥, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐧𝐨 𝐞𝐫𝐚 𝐞𝐱𝐚𝐜𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚́𝐛𝐚𝐦𝐨s.”
El problema no siempre estuvo en el candidato. Muchas veces empezó antes.
La empresa salió a buscar personas 𝐬𝐢𝐧 𝐡𝐚𝐛𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐟𝐢𝐧𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐪𝐮𝐞́ 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚𝐛𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐥𝐨𝐠𝐫𝐚𝐫𝐚.
Y cuando eso pasa, la urgencia termina costando más:
𝐦𝐚́𝐬 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐛𝐮́𝐬𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚, 𝐦𝐚́𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐠𝐚𝐬𝐭𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐩𝐨, 𝐦𝐚́𝐬 𝐫𝐨𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐲, 𝐞𝐧 𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐜𝐥𝐚𝐯𝐞, 𝐦𝐞𝐬𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐬𝐮𝐥𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚𝐫𝐨𝐧.
Antes de preguntar:
“¿A quién podemos contratar?”
Nosotros nos preguntamos primero:
❞¿𝐐𝐮𝐞́ 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚 𝗹𝗼𝗴𝗿𝗲 𝐝𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞𝐬𝐚?❞
Cuando esa respuesta está clara, cambia el perfil, cambia la búsqueda y cambia también la probabilidad de que la persona funcione y permanezca.
Contratar rápido puede resolver una vacante.
Contratar con claridad ayuda a resolver una necesidad de la empresa.
𝗥𝗛 𝗦𝗼𝗹𝘂𝘁𝗶𝗼𝗻𝘀
𝗘𝗻𝘁𝗲𝗻𝗱𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗲𝗹 𝗻𝗲𝗴𝗼𝗰𝗶𝗼 𝗱𝗲𝘁𝗿𝗮́𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗼.