23/10/2021
EL SEÑOR DEL RAYO, PIJ TAO COSIJO
Los Zapotecas antiguos, BinniZaa, BinniGull, BinniGulaZaá fueron una sociedad teocrática por excelencia, puesto que sus Sacerdotes/gobernantes creían ser herederos de un linaje celeste, quienes descendieron de las propias nubes. Su deidad principal fue Pij Tao Cosijo, que significa el "viento/espíritu sagrado del rayo" y fue tan importante porque la primicia de este pueblo fue la subsistencia a partir de la siembra de maíz y la lluvia, en otras palabras, los ciclos agrícolas. El rayo es quien apertura las lluvias y a su vez emerge de las nubes; sus homónimos en otras culturas mesoamericanas serian Tláloc, para los mexicas, Chaac para los mayas, Sawi o savii para los mixtecos.
Durante la llegada de los españoles, la mítica ciudad Luá o lulá (Huaxyacac), estaba habitada ahora por guarniciones aztecas (mexicas), los cuales serían asesinados y desalojados con violencia entre 1521 y 1522, para entonces el valle zapoteco estaba divido en distintos señoríos y las capitales más fuertes serían Zaachila, Mitla y Suchilquitongo. Existían parcialmente alianzas con los mixtecos quienes habitaban Xoxocotlán, Zaachila, Cuilapam y Peñoles.
Entre 1520 y 1530 fue traída la actual imagen de Jesucristo de España para instalarla en la primera catedral de la nueva Antequera, situada dónde ahora se ubica la Iglesia de San Juan de Dios, construida de adobe y paja.
La leyenda católica narra que un día cayó un rayo sobre la entonces capilla y se incendió todo excepto la imagen del Cristo, razón por lo cual le nombraron el Señor del Rayo.
Para la antropología, la arqueología y los estudios histórico-culturales, se ha demostrado que el sincretismo religioso fue la mejor estrategia de los evangelizadores españoles para imponer por completo su cultura, devastar la cosmovisión de estos pueblos y sacar el mejor provecho de sus recursos a través del tributo de la productividad agrícola, la explotación minera, la esclavitud y explotación laboral.
Es pues que dicha imagen conserva el simbolismo del antiguo señor del rayo y de la lluvia, el que hace crecer la milpa y da sustento a los pueblos, el que anuncia el inicio y cierre de los ciclos de la vida, quien comunica al cielo con la tierra..
Texto: LGC Asaf Gidalti Ramírez