27/09/2019
Piden atender narcoataques
Miércoles 25 de Septiembre del 2019
Reforma
La ejecución de mandos policiales en estados como Quintana Roo, Guanajuato y Sinaloa evidencia una estrategia de grupos del crimen organizado, no sólo para intimidar a la autoridad, sino para evitar la acción en su contra, advirtieron especialistas en seguridad.
En entrevista, Lisa Sánchez, directora de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), subrayó que ese tipo de estrategias deben ser atendidas por las instituciones de seguridad y justicia.
"Estamos hablando de estrategias de disuasión del crimen organizado precisamente para evitar la acción de la autoridad, y ahí tendríamos que doblar el nivel de protección que se le puede entregar por parte del Estado a quienes están en la línea de frente", indicó.
"Si el Estado es incapaz de proveer la seguridad de sus mismos funcionarios de seguridad y justicia, el abandono del ciudadano de a pie se siente todavía más. Esto no necesariamente va dejar de pasar si no hacemos una apuesta seria por los temas de seguridad", abundó.
El domingo, a tres días de haber sido secuestrado, José Antonio Archi, comandante de la Policía Estatal de Quintana Roo, fue hallado mu**to. Fue decapitado presuntamente por integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Ese día también fueron asesinados el subdirector de la Policía Municipal de Pénjamo, Guanajuato, Jorge Cisneros Rangel, y dos elementos de la Policía Estatal de Sonora identificados como Francisco Manuel González Borbón y Carlos Arturo Sinohui Daniel.
Carlos Mendoza, académico de la UNAM, advirtió que con ese tipo de ataques a la autoridad las organizaciones delictivas también buscan mandar señales a los altos mandos de apropiación tanto territorial como de actividades ilícitas.
"Señales de que llegan nuevas dirigencias de estos cárteles a los diferentes territorios y que ellos van a tener el control, y si no se subordinan utilizan su segundo recurso --el primero es el temor--, que es la violencia concentrada, focalizada a esos mandos", comentó.
"Eso no se puede permitir y tienen que realizarse acciones concretas para impedir que haya este desplazamiento y esta materialización de las amenazas. Es un aspecto importantísimo porque no sólo está afectando a las corporaciones, sino también la percepción y por supuesto en la seguridad".
El experto en seguridad consideró que si los gobiernos federal y estatales no emprenden acciones concretas y contundentes para frenar este fenómeno, los delincuentes tendrían "vía libre" para multiplicar sus acciones violentas.
"Los ataques que ha habido, y la saña con que se han llevado a cabo, dejan un mensaje concreto: que las amenazas pueden ser materializadas; esa es la señal y la acción que debe llevar a cabo, algo contundente para evitar que se sigan multiplicando este tipo de actos", añadió Mendoza.
"Parece que la atención se centra en detener a algunos personajes que son símbolos de la corrupción de administraciones pasadas, y parecería más una revancha política, y están dejando de lado completamente a estas bandas criminales que atentan contra la integridad de las personas".